domingo, 23 de noviembre de 2014

¡UNA AVENTURA LLENA DE TRETA PACKS!

En esta oportunidad no les hablaré de una visite que realicé a Llanavilla, sino les hablaré de un trabajo que realicé como comunidad, pero en mi colegio. Para empezar a hablar de esta buena experiencia, antes que nada me gustaría recalcar en qué consistía.

En primer lugar, esta actividad de ciudad de Dios nos dio la oportunidad de poner en práctica nuestra creatividad, ya que consistía en construir un mural de 2 metros de largo, pero hecho de puros tetra packs, cosa que para nosotros pareció muy difícil en un principio, ya que como primera cuestión no sabíamos cuántos cajas de tetra packs íbamos a necesitar, y como segunda, cómo íbamos a mantener la estructura.

Antes que nada, hablaré de la planificación que tuvimos para cumplir nuestro objetivo (construir el mural). Siempre en una comunidad habrán opiniones diferentes, pero lo lindo de esto, es poder llegar a un acuerdo juntos, en donde todos hayamos aportado alguna idea. A partir de muchas conversaciones en la hora de tutoría, quedamos que el mural mediría 40 x 60 cm, y es donde comenzamos a traer tetra packs para armarlo.

En cuanto a mi colaboración con los materiales, tuve una experiencia nueva en mi vida, ya que jamás había ido de casa en casa en la calle donde vivo, a pedir cajitas de Frugos o leche. Ya el hecho de tocar el timbre y preguntar, era algo nuevo para mí, pero aparte de todo eso, lo que motivaba a hacerlo, era poder compartir el mensaje de reciclar, y es que en mi opinión, si lo relacionamos con CAS, estamos realizando una acción social en donde buscamos un beneficio para la sociedad, ya que hoy en día el tema de la contaminación y todo lo relacionado con el medio ambiente es un tema de interés y de suma importancia para todos nosotros.

Por otro lado, en cuanto ya a la construcción del mural, todo el proceso se llevó a cabo en las horas de ciudad de Dios y en las salidas, en donde tuve la oportunidad de compartir tiempo con personas con las que quizás no son parte de mi zona cómoda, es por eso que considero esta actividad como algo trascendental, ya que muy aparte de estar trayendo arena de la cancha de fútbol, tuve el momento de trabajar juntos y unirme más con mi comunidad.


A través de todo esto, finalmente logramos construir nuestro muro hecho de puros tetra packs antes del Augustare, fecha en donde ya habíamos planificado terminarla. Eso quería decir que como comunidad logramos cumplir nuestro objetivo.

En relación a las experiencia en sí de Ciudad de Dios, viví la de trabajar en comunidad, pues a lo largo de esas semanas yo junto con mi equipo le dedicamos hartas horas de trabajo a aquel mural, lo que hizo que pasemos tiempo dándonos una oportunidad de conocernos más como personas. Asimismo, considero que el trabajo en equipo estuvo evidenciado en el logro de la construcción del mural, pues todos pusimos de nuestra parte. Cabe resaltar que este trabajo en equipo también estuvo basado en el apoyo que cada uno de nosotros brindaba, pues si algo fallaba, lo menos que podíamos hacer era reclamar, ya que un buen grupo siempre está ahí para apoyar y seguir adelante hasta alcanzar lo propuesto.

Asimismo también viví la experiencia de Comprometerme y esforzarme, ya que si bien no era lo mío estar preguntando de casa en casa si me podían ayudar, cumplí con mi compromiso, y a raíz de eso tuve la voluntad de hacer algo que nunca pensé hacerlo. También a partir de eso creo yo que cumplí la experiencia de conocerme, aceptarme y superarme.

Por último, como última experiencia vivida de ciudad de Dios, fue la de organizar actividades, como el hecho de gritar, enojarnos entre nosotros, con el fin de llegar a un acuerdo mutuo en donde todos hayamos aportado lo más mínimo, con tal de trabajar en comunidad.


En conclusión, a partir de todas las experiencias obtenidas gracias a la actividad del mural, considero que para llegar a ser una comunidad, esta debe pasar por grandes retos en donde afinará sus debilidades y perfeccionará sus fortalezas. Gracias 4to E, muchas gracias por enseñarme cómo ser parte de una comunidad.

sábado, 8 de noviembre de 2014

Venta de pop corn

En esta ocasión la experiencia iba estar entorno a una venta que íbamos a realizar, y no a una sesión de clases. Como bien dije, yo junto con mi salón organizamos una mini empresa y comenzamos la venta de pop corn con el único de objetivo de generar fondos para nuestro proyecto de ciudad de Dios.

En primer lugar, la primera experiencia vivida fue la de conocerme y aceptarme, puesto que aprendí a que toda en la vida tiene una vinculación. En esta oportunidad, puse en práctica mis conocimientos adquiridos en el curso de Empresa y Gestión, por lo cual logré armar grupos de 4 haciendo alusión a los cuatro sectores del marketing: producto, precio, plaza y promoción. En cuanto a mi aceptación, puedo expresar que aprendí a comprender las ideas de las demás, descubriendo a su vez que abarco un estilo de liderazgo democrático, pues cabe mencionar que en aquella semana yo era el líder encargado del proyecto ciudad de Dios.


Por otro lado, en lo que concierne a la segunda experiencia vivida, esta fue la organizar actividades pues antes de empezar con la venta, tuvimos que delegar funciones y armar un plan de marketing, donde estaba incluido el método de producción de las palomitas de maíz y el precio de este mismo. Asimismo, yo como líder tuve la suerte de organizar las funciones, donde traté de ser lo más objetivo para que la venta se pueda dar de manera eficaz. 

En pocas palabras, esta experiencia de venta hizo que desarrollara nuevas habilidades, pues en primer lugar yo fui el encargado de promocionar la venta, por lo que tuve que crear una página de Facebook, en la cual publique el día de las ventas. Asimismo, me ayudo a ser mucho más convincente, pues al salir a vender las palomitas de pop corn hacía mención que todos los fondos reunidos de esta venta, irían para pintar los círculos de seguridad en el Colegio de Santa Rosa de Llanavilla. No cabe duda que aquella experiencia me ayudó a vincular mis conocimientos de un curso en la vida real, es decir, desarrolló mi capacidad de ser multidisciplinario.






lunes, 3 de noviembre de 2014

FUE UN GUSTO LLANAVILLA... SIEMPRE LOS RECORDARÉ

Hoy sábado 18 de octubre… realicé una visita más que no estaba en mis planes realmente, ya que el bimestre anterior nos dijeron que ya no vendríamos más a Llanavilla. En esta oportunidad fui a ver a mis niños, con mucha más emoción, así como un futbolista que sale a la cancha para disputar la final del campeonato. Yo hice lo mismo, dejé todo en la cancha.

Antes de ir al colegio Llanavilla, durante toda la semana estuvimos planificando las salidas de todos los grados, esta vez yo ya no era coordinador, así es que volvía con mi mini comunidad de inicial. Este regreso me gustó mucho, ya que mis amigos me apoyaron bastante para ponerme al día en los temas que estaban aprendiendo los niños.
El día martes y miércoles planificamos la sesión de clases que íbamos a realizar en inicial. Me sorprendí las brillantes ideas que tuvo un compañero, acerca de poner música en las clases con un parlante, haciendo referencia así al pilar de la tecnología, que lo tuvimos presente en Llanavilla.

También, pensamos en una actividad relacionada con el juego con pelotas inflables, ya que pasó por mi cabeza, que después de haber jugado, esas pelotas se las podíamos dar a la directora para que las guardará, y así para que la puedan usar en sus clases diarias.
Por otro lado, ya en el día de la partida a Llanavilla, en rumbo de una aventura, durante todo el camino me ponía a pensar que ésta, será la última vez que vea a mis niños, y que se pondrá a prueba el cariño hacia a ellos en tomar la decisión, de volverlos a visitar personalmente. Después de eso, llegamos a Llanavilla, y como lo mencioné anteriormente, ésta vez ya no era coordinador. Así es que, me dirigí a mi salón de inglés, junto con mis compañeros y alistamos todo para empezar.

Al momento de que llegaron los niños comencé a emocionarme de una manera muy rápida, será por qué no los veo después de casi un mes, o quizás es porque los quiero demasiado, yo diría ambas cosas. En cuanto a las clases, mi salón mencionó que la clase de inicial, fue la mejor de todas, y yo creo lo mismo, ya que nos divertimos aprendiendo, aparte de bailar, pintar, y estudiar, creo que yo que nosotros como profesores, terminamos siendo los alumnos, ya que nos llevamos demasiadas enseñanzas.





En relación a las experiencias de ciudad de Dios, yo el día de hoy viví 4 de ellas, como la de liderar con inspiración, ya que la experiencia de ser coordinador, me hizo aprender mucho más acerca de un liderazgo cristiano, que siempre tiene que bajar a la cancha y ver que necesitan los demás. Asimismo, también tuve la oportunidad de conocerme, aceptarme y superarme; y esto yo lo puedo evidenciar en el momento en el que subí al bus y decidí reclamar acerca de la tardanza de una compañera, es ahí en donde me di cuenta que esa antivalor como el egoísmo, seguía dentro de mí, cosa que ya cambié en mi forma de ser. Por otra parte, en cuanto al trabajo en comunidad, también viví esa linda experiencia, ya que el duro trabajo realizado con mi mini comunidad se vio reflejado aquel sábado en la tarde. Por último, la experiencia restante fue la de organizar actividades, ya que yo con mi comunidad tuvimos creatividad para llevar una clase llena de diversión, ya sea con los bailes o con los colores.


Finalmente, después de un duro año de trabajo, termino esta aventura con una frase que me dijo una niña llamada Andrea: “¿Vas a volver a venir?” Aquella frase siempre la recordaré, y esa trascendencia que me llevo de Llanavilla, los niños también se la llevan. Gracias niños, Gracias Llanavilla, Gracias Dios. 








domingo, 28 de septiembre de 2014

BITÁCORA N°3 - "HASTA LUEGO LLANAVILLA, ESTO NO ES ADIÓS"

Hoy 28 de septiembre, no me sentía tan contento al saber que iría a Llanavilla por última vez. No sé si algún día volveré a ver a mis niños, eso no lo sé yo y ni uno de mis compañeros, solo lo sabe Dios.

Al fin y al cabo, para llegar al sábado de la visita a los niños, transcurrió una semana un poco pesada, ya que creo yo que el trabajo de liderar un salón junto a una compañera más, no fue tan fácil como yo esperaba, ya que por un lado siento que hice un buen trabajo al decirle a todos que tengan compromiso en sus clases y que lleguen temprano a la salida de los buses, también siento que hice mal en no exigir más a aquellos que no me pasaban los sílabos y sus permisos para tener listo todo el día que salgamos a Llanavilla. Añadiendo algo más, lo que yo pienso con respecto hacia mis compañeros de 4to D, es que ellos no le ponen un compromiso como nosotros y tampoco sienten ese sacrificio que ellos deben de tener. Por ejemplo hoy en el bus escuché palabras cómo: “¿A qué hora nos vamos a ir?”, “no es justo que porque hayan coordinado mal tengamos que esperar a inicial”. Sé que a veces como amigo no está bien que diga esas cosas de mis compañeros, pero parte soy un líder, que trata de buscar la mejora de los demás, para el bien del trabajo en comunidad. A partir de este hecho, pude vivir dos experiencia de ciudad de dios, la de organizar actividades y liderar con inspiración.

Por otro lado, ya empezando a hablar de mi experiencia como coordinador, cuando pisé Llanavilla sentí que este día tenía que gozarlo al máximo ya que en mi mente estaba que nunca jamás iba a regresar a ver a mis niños. Es por eso que al momento que llegué comencé a desesperarme un poco, aun así siendo coordinador, ya que vi a pocos niños en los salones, y pensé que sería como la otra  vez, que no vinieron muchos niños y en donde la desilusión fue grande para mí. Sin embargo, todo salió a la perfección, todo estaba ordenado, se notaba una gran planificación por parte de los grupos, pero lo que noté fue que faltaba ese toque de liderazgo en algunos de mis compañeros. A partir de este hecho, y muy aparte de los desacuerdos que pueda tener con algunos de la D, puedo decir que viví una experiencia y un pilar del colegio, la de trabajar en comunidad.

Finalizando mi visita a Llanavilla, pude cerrarlo con algo divertido para mí, y es que me puse como voluntario para actuar en el cuenta cuentos de 4to F. Al principio al haber terminado las sesiones de clase con mi comunidad de inglés, me dio flojera actuar y cumplir mi compromiso con los chicos que enseñan español, pero recordé que los niños me necesitaban a mí para poder así disfrutar de una buena clase. Esto hace referencia a una experiencia más, me refiero a la comprometerme y esforzarme, ya que mostré perseverancia y compromiso en mis actividades personales.








Acá, en estas palabras termina toda una linda historia que siempre recordaré en mi vida. Será difícil olvidar todas las alegrías que me dieron estos niños, le pido a Dios que los cuide y bendiga en todo lo que hagan, porque tal vez yo hice algo por ellos, pero ellos hicieron mucho más por mí. Hasta luego Llanavilla, esto no es un adiós.

domingo, 14 de septiembre de 2014

BITÁCORA N°2 - "APRENDIENDO JUNTOS NUEVAS COSAS"

Este sábado 13 de setiembre, fui una vez más a Llanavilla, lugar donde encuentro tranquilidad, alegría, y esperanza, tanto para mí y los niños. En esta oportunidad, pude vivir un montón de experiencias, desde antes que vaya al colegio de los niños hasta cuando me subí al bus para regresar a casa, y es que en la mañana mi comunidad de 4to E junto a las demás personas de mi promoción, nos enteramos de algo muy trágico que le había pasado a una de nuestras compañeras. Fue algo que nos afectó mucho en el sentido emocional, y eso lo pude ver reflejado en mi compañero Edú, que aun con ese estado de ánimo, subió al bus para trabajar con los niños doble horario, cosa que lo sigo valorando hasta ahora.

Sin embargo, como lo acabo de mencionar, al  momento que llegué a Llanavilla, pude encontrar un lugar en donde mis problemas y preocupaciones no existían, creo yo que los niños tienen ese poder para liberarme de todo eso que hace que yo sea una persona tensionada.

Lo primero que hice como coordinador al llegar ahí, fue ordenar que distribuyan a sus niños por grados, para así, poder empezar la clase. A partir de ese hecho, pude comenzar a sentirme un buen líder, ya que busqué lo mejor para mi comunidad, diciendo lo que estaba mal y cómo lo podían mejorar. Pero más aún, ese día pude sentir ese liderazgo en mí, cuando una amiga me lo dijo.  Ese momento fue trascendente en mi vida, haciendo  relación con los pilares agustinos. Con esto también viví una experiencia de ciudad de Dios, la de Liderar con inspiración.

Por otro lado, me reencontré con Andrea, una niña de la que yo había hablado en mis bitácoras pasadas. En el instante en que la vi, pude ver a mi hermana, ya que tiene las mismas características de ella: una niña alegre, juguetona, y con una carita de ángel. En verdad pude verla después de tanto tiempo, hasta puedo mencionar que con ella es la que más he hablado este año.

Entre tanto momentos que tenía como coordinador ese día, escojo uno, que es el de cuando Andrea me dijo “¿Cuándo puedo ir a tu colegio?”. En ese instante se me vinieron un montón de pensamientos, uno de ellos fue la de que sí ella se divierte o no, recordándome que Andrea me confesó que la vez pasada le habían dado el mejor regalo del mundo por su cumpleaños, una torta de chocolate. En relación a este hecho pude vivir otra experiencia de ciudad de Dios, que es la de sentir con la iglesia y el mundo, ya que hoy en día, yo pido mucho y a veces no lo valoro, en cambio, esos niños a veces darían mucho por tener lo que nosotros tenemos.

Ya casi al finalizar nuestra sesión, algunos de los grupos pudimos cumplir el reto de utilizar un nuevo pilar agustino en nuestras clases, me refiero a la de la tecnología, ya que grabar las clases, o utilizar los iphones para hacer ruido de animales, fue algo que no se había visto durante todo el año.





Por último en el momento del feedback pude vivir la experiencia de conocerme, aceptarme y superarme con la de comprometerme y esforzarme, ya que está bien que sea líder, pero soy un ser humano al igual que todos mis compañeros, y es algo normal que pueda cometer errores como lo hice en algún momento. Cerré esta visita de Ciudad de Dios, pidiéndole por los niños y nuestra compañera que se encuentra mal de salud.

domingo, 24 de agosto de 2014

BITÁCORA N°1 - "DE REGRESO A LLANAVILLA"

Hoy día 23 de agosto visité una vez más el colegio Llanavilla después de tiempo. En realidad, cómo extrañaba ir a aquel lugar, en donde niños de tan solo 3 años me sacaban una sonrisa que ni otra persona lo podía hacer.

Como ya lo mencioné anteriormente, fui después de meses, pero en esta oportunidad era la primera vez que iba como coordinador y no como profesor de inglés. Es por eso que está historia que le contaré el día de hoy será un poco diferente a las demás.

Antes de empezar a contar cómo me fue hoy sábado 23, me gustaría decirle que esta  experiencia que tuve como coordinador, fue espectacular pero no fue fácil como pensaba, ya que el trajín de estar pidiendo los permisos a mis compañeros y de reunirme con los coordinadores de cada grado fue algo complicado, más ahora que el salón de 4to D y mi salón, comparten el mismo proyecto. Pero eso no significa que a partir de este bimestre será más difícil el hacer las cosas, por lo contrario, suena como un gran reto y gran compromiso que todos debemos tener para lograr el objetivo. 

Por otro lado, apenas llegué a Llanavilla vi que los salones estaban completamente vacíos. No me daba explicación del por qué se encontraba así el colegio. De repente, vi a un niño, que jamás lo había visto en el transcurso del año, su nombre era Juan Carlos. Él estaba jugando con kerosene, cosa que lo veía muy extraño, pero sino me daba cuenta que Juan Carlos estaba a punto de prender el encendedor junto con su mano a kerosene, no me imagino que hubiera pasado. Si Dios me cruzó en su camino fue por algo.

A partir de este hecho, él me dijo algo que hasta ahorita lo recuerdo: “Gracias por ayudarme, ¿Cómo te llamas?”. En mi opinión, creo yo que después de haberlo ayudado y explicado que lo que estaba haciendo estaba mal, comenzamos una amistad, ya que nos comenzamos a conocer más. Cabe decir que yo fui el que tuvo que “romper el hielo” ya que Juan Carlos pensaba que estaba molesto por lo que casi hace, pero no. Llanavilla es un lugar en donde yo tengo muchos amigos, y no me refiero a mis compañeros que se encuentran ahí, sino a los niños. Cuando escucho y cada vez que escucharé la palabra Llanavilla siempre recordaré un lugar lleno de alegría, lleno de experiencias bonitas, en donde pude experimentar la gracia de Dios en mi vida. En consecuencia a eso, puedo decir que los pilares del colegio San Agustín se encontraron presentes en mi día de hoy, como el de la trascendencia.


En relación a las experiencias de ciudad de Dios, hoy viví la de liderar con inspiración. Esto se en el momento de hacer el feedback como coordinador, ya que pude dar la conclusión y rescatar los puntos buenos y malos del trabajo de hoy. Asimismo pude tener la experiencia de conocer, aceptarse y superarse a causa de que pude ver que tenía habilidades para liderar un proyecto y reconocer mis debilidades, cosa que debo mejorar. Además pude sentir la experiencia de esforzarme y comprometerme, ya que estuve al tanto de las clases de todos los grados, preocupándome si algo pasaba. Por último, creo yo que la más importante es la de trabajar en comunidad, ya que es algo que yo vengo trabajando desde hace mucho tiempo, y que yo sé que lo hemos logrado ya. Ahora solo tengo que decirle a Dios: “gracias por darme esta oportunidad, educar es una tarea de amor”.
En relación a las experiencias de ciudad de Dios, hoy viví la de liderar con inspiración. Esto se en el momento de hacer el feedback como coordinador, ya que pude dar la conclusión y rescatar los puntos buenos y malos del trabajo de hoy. Asimismo pude tener la experiencia de conocerme, aceptarme y superarme, pues fui capaz de ver que tengo la habilidad de liderar un proyecto, algo que hizo que tome una mayor consideración de mis propias cualidades, ya que en un principio no me creía capaz de alcanzar tal logro, pero luego con el transcurso de la actividad pude darme cuenta que nadie nace sabiendo como hacer las cosas, sino que a través de experiencias tú puedes adquirir nuevos aprendizajes . Además pude sentir la experiencia de esforzarme y comprometerme, ya que estuve al tanto de las clases de todos los grados, preocupándome si algo pasaba. Por último, creo yo que la más importante es la de trabajar en comunidad, ya que es algo que yo vengo trabajando desde hace mucho tiempo, y que yo sé que lo hemos logrado ya. Ahora solo tengo que decirle a Dios: “gracias por darme esta oportunidad, educar es una tarea de amor”.

viernes, 4 de julio de 2014

SÉPTIMA JORNADA :D

Sábado 21 de junio fue el día en que yo no tenía que estar listo para subirme al bus en busca de ir en una aventura, sino esperar a que los niños vengan a mi colegio para vivir una experiencia más. Y bueno así fue, no tengo palabras para expresar la felicidad que sentí al ver a mis pequeños jugando, divirtiéndose, riéndose y escuchando nuestra clase, pero sin embargo haré todo mi esfuerzo en dar mi declaración acerca del lindo momento que viví hoy día.
Antes que nada me gustaría empezar hablando de mi experiencia de organizar actividades. Como para todos los sábados siempre con mi mini comunidad nos reunimos en algún recreo o salida para planificar actividades con creatividad, inspiración y motivación. Pero hubo un problema, el cual ocasionó que entre mi mini comunidad haya un conflicto, y es que nosotros quedamos para quedarnos un miércoles pero nadie se quedó, más aún cuando ya habíamos confirmado nuestra asistencia. En consecuencia no pudimos organizar nada en concreto, solo dimos ideas y  a partir de eso entregamos el sílabo 2 días después de la presentación. Fue una mala experiencia debido a que nos llamaron la atención por no presentar el sílabo en la fecha solicitada, pero a partir de este hecho mi mini comunidad llegó a la conclusión que si queremos hacer las cosas de una buena manera debemos comprometernos y esforzarnos, cosa que siempre lo hacíamos pero por obvios motivos no nos pudimos organizar ni planificar mucho la clase del día sábado. En otra parte, donde si nos organizamos e intercambiamos ideas y llegamos a una conclusión, fue en la comunidad completa, ya que conversamos acerca de crear una empresa de poleras con el símbolo ciudad de dios para poder cubrir los gastos en materiales para Llanavilla. Como toda comunidad siempre hay personas que tienen opiniones diferentes, y bueno con todo respeto se acepta su postura.  Por mi parte yo tenía la idea de vender comida, pero al ver que el salón del costado, me refiero a 4to F, iba a hacer una empresa de tacos, como que me puse a pensar y dije que no sería buena idea, ya que seríamos la competencia de ellos y los ingresos a ciudad de dios no serían tan grande como esperamos. En un principio y hasta ahora no creo que la venta de poleras sea buena idea, pienso que invertiríamos por las puras, ya que la mayoría de mi salón piensa que vender es cosa fácil, pero una vez estando en el lugar de vendedor la tensión aumenta y es donde entrarán en preocupación al no saber convencer al cliente para que les compre.
Volviendo al día sábado 21 de junio, en la mañana pase el tiempo con algunos amigos en donde me preguntaban qué cosa iba hacer hoy día en la tarde, y respondí: “Voy a ir a estar con los niños de Llanavilla toda la tarde”, al rato me preguntaron ¿Por qué? Y yo dije: “Porque me siento feliz con ellos, creo que le estoy encontrando un sentido a ciudad de Dios”. Después de algunos minutos de haber respondido, me puse a pensar que aquellas palabras salieron de la nada de mi boca, no tuve planeado decir eso, y me di cuenta que en realidad el hecho de hacer estas labores sociales me ha ayudado mucho emocionalmente, ya que ahora sé controlar mis impulsos y mis tristezas, porque encuentro en ellos la felicidad, un momento de reírme en comunidad. A partir de este hecho identifique uno de los pilares que es la trascendencia, y es que me gustaría que las visitas a Llanavilla sean hasta el próximo año y que no terminen estas experiencias como profesor de inglés.
Cuando llegaron los niños comenzamos a trabajar en colaboración con toras personas, es decir trabajamos en comunidad, ya que evitamos el problema que pasó el año pasado según nuestro tutor que fue acerca de que los niños comenzaron a correr por todo el colegio al ver los juegos del pabellón de inicial. Sin embargo, algo parecido quería pasar y es que los niños al ver los juegos, se olvidaron que tenían clases de inglés y querían ir de frente a jugar. Escuchaba por otro lado que la directora del colegio de Llanavilla le comentaba a mi tutor que los niños se sorprendían al ver los edificios de San Isidro. En ese instante comencé a reflexionar un poco acerca de que a veces los niños no tuvieron o no tienen las mismas oportunidades que yo tengo, y es que a veces yo me quejo de cosas que en verdad no vale la pena renegar, y que más bien debería agradecerle a Dios por todo lo que me ha dado. Viví la experiencia de sentir con la iglesia y el mundo, ya que también me dio pena ver con ansias a niños que por primera quizá veían unos juegos como este, ya que a comparación de Llanavilla, la infraestructura de mi colegio es el triple o tal vez más.
Una vez ya comenzado las actividades, comenzamos a reírnos todos juntos, vi de nuevo a la niña Andreita y mi amiguito Alex, que no se si recordarán pero él fue el que me dijo que quería ser futbolista de grande. Tuve la oportunidad de jugar fulbito con Alex en el momento del recreo, al parecer él se apasiona con los goles, pero hubo algo que me dijo que me gustó demasiado y hasta ahorita lo recuerdo. Él me dijo “Quiero que un día vayas a mi casa a jugar fútbol”, en ese momento yo le dije que si me gustaría, y en verdad me lo propongo como reto, algún día iré a su casa a jugar el deporta que más nos gusta a los dos.
Ya casi al final de las clases, antes del recreo, me disfrace de payaso y tuve que improvisar un show, digo improvisar ya que el nerviosismo me ganó y se me olvidó todo lo que tenía que hacer. Pero al fin y al cabo, hice un buen papel de payaso y comprendí que ser payaso, no es un trabajo cualquiera, tienes que tener talento para serlo.
Estoy comenzando a escribir historias con los niños, pero más aún con la niña Andreita y Alex, me gustaría escribir una historia con todos, como Valentino, que siempre es el que nos trae más problemas en las clases aunque hoy día viví la experiencia de liderar con inspiración ya que le llamé la atención a Valentino para que dejará de molestar a Jesús, no lloró pero me hizo caso, y a partir de ese momento comenzó a portarse mejor. Todos los niños se divirtieron, y con eso me basta, porque me gustaría ver sus sonrisas para siempre. Con eso yo me puedo animar a decir, que sería feliz, no necesitaría comer ni tomar agua con tan solo ver aquellas sonrisas postradas en sus caritas.
Una vez que los niños de Llanavilla se fueron, tuvimos un feed back en donde junto con una profesora de inicial quien nos acompañó durante toda la sesión nos dio su punto de vista acerca de nuestro trabajo, mencionó que somos una mini comunidad y que sabemos trabajar como tal, pero lo que  faltaba era mayor autoridad y organización, en otras palabras, tener a los niños enfocados en nuestras clases a través del papel del liderazgo. A partir de ese hecho identifique un pilar más en esta experiencia, que es la del trabajo en equipo, además del internacionalismo, con el hecho de utilizar el inglés en nuestras clases.

Espero pronto volver a ver mis pequeños, desde acá ruego para que nada les pase y que Dios los cuide y los bendiga.




lunes, 9 de junio de 2014

SEXTA JORNADA :D

Hoy Sábado 7 de junio, era hora de ir por una aventura más junto a los de niños de Llanavilla. Días previos al sábado donde íbamos a ir a ciudad de Dios, yo junto con mi mini comunidad tuvimos dos reuniones. Una para coordinar lo que íbamos a hacer y otra para hacer feedback. Pero ¿Qué rayos es feedback? Es una de las cuestiones que tenía, es decir siempre había escuchado de eso pero nunca tuve la oportunidad de estar presente en uno y no tenía esa experiencia de hablar en comunidad acerca de la sesión del día ya que mi mini comunidad tiene clases de inglés de corrido, no como los demás que tienen solo una hora de clases debido a que enseñan español, inglés, matemática.
Es por eso que yo junto a mis compañeros quienes enseñamos inglés a los de inicial nos decidimos juntar un segundo recreo para hacer el feedback y tener esa experiencia de escuchar nuestras virtudes y defectos pero por parte de los demás. Pude escuchar una vez más que dicen que soy muy impulsivo. Yo reconozco que lo soy, y si me lo tienen que decir aunque me incomode yo sé que es algo que debo de cambiar para bien. Sin embargo también escuché algo que me gustó, y es que yo soy el miembro que baja la tensión en nuestra mini comunidad, como por ejemplo al ver a todos tristes o sin ideas en una reunión de coordinación yo soy él que los anima a seguir adelante, ya sea rompiendo el silencio o dando una idea concreta.
A partir de esto, pude vivir una experiencia más, que es la de conocerse, aceptarse y superarse. Acepte mis debilidades pero también pude ver mis fortalezas y todo gracias por vivir estos lindos momentos con los niños y en comunidad. Cabe resaltar que también todo esto lo del feedback hizo que viviera uno de los pilares del aprendizaje del colegio, que es la trascendencia ya que es un momento en los que nosotros podemos analizar cómo vamos trabajando en comunidad.
Por otro lado, ya era el día sábado y en donde teníamos que poner en práctica todo lo que habíamos planificado. No tuve oportunidad de almorzar junto a mis amigos pero el hecho de reunirnos en el tablazo hizo que viviera un momento que por algún momento fue incomodo pero que después se volvió en un momento agradable ya que por solo ir a ciudad de Dios, hizo que tuviera una conversación con una persona con quien hace tiempo no hablaba por algún problema que tuvimos en el pasado. Sin embargo, ella y yo tuvimos la oportunidad de hablar un momento en donde ella me habló de las actividades que iba a hacer al llegar a Llanavilla y recíprocamente. En base a esto, pude darme cuenta que puedo tener más confianza en mí mismo en hablarle a una persona con quien tuve un problema y me acordé de mis amigos que me dijeron que tengo la virtud de romper el hielo. En otras palabras me di cuenta que puedo desarrollar nuevas habilidades como la que acabó de mencionar, y digo desarrollar, porque no todas las personas tienen el valor de hablar de un problema que lo atormenta desde hace tiempo.
En fin y al cabo, llegamos a Llanavilla. Al momento de llegar me sorprendí ya que con solo pisar el suelo de aquel lugar comencé a imaginarme cuántas experiencias más iba a tener. Dicho y hecho, vi a mis pequeños después de tiempo porque vale recordar que la vez pasada tuve una experiencia no tan buena al ver el colegio vacío por haber esperado el bus por más de una hora. Sentí una alegría inmensa al ver a la niña Andrea, ya que la vi con su amiga Mariana y la última vez que la vi ella estaba llorando porque me dijo que nadie quería ser su amiga.

Los niños allá me ven como su hermano mayor, en esta oportunidad estuve sentado en la mesa de las niñas de 4 años. No sé qué tienen esas niñas que hace que yo esté pendiente de ellas, las quiero a todas como si fueran mis hermanitas y creo que ese sentimiento en mí se ha visto reflejado en mi hermana Valentina, ya que últimamente soy mucho más cariñoso que antes. Hubo un momento en el que Mariana con la niña Abigail se pelearon por un borrador si no me equivoco, lo que pasó es que en ese momento viví la experiencia de liderar con inspiración, porque hice que ambas se disculpen y se den un abrazo juntas como amigas que eran. Me gustó mucho que me llamen señor conejo, no sé por qué, pero me hace recordar a esas cuatro niñas. También puedo evidenciar que lideré con inspiración en el momento en el que niño Valentino le pegó a su amigo Jesús, entiendo que como son niños no saben controlar sus emociones y por más que Valentino le haya mordido a su amigo Jesús, no lo hizo a agrede. Ambos al final se dieron la mano como amigos, le enseñe a Valentino a que no se le debe pegar a nadie y entre él y Jesús me dieron un abrazo.
En esta sesión me sentí muy feliz al ver a los niños riendo y jugando demasiado pero siempre llevando la clase en mano, por ejemplo en la dinámica de los dados ellos tenían que correr hacia mi o hacia mi compañera Nicolle según correspondiera el caso. La única regla era que tenían que decir “I like the color red” o “I like the color Green”. Me divertí mucho con este juego y lo que más rescato es que fue el trabajo en comunidad, compartí mis talentos con mis compañeros, como por ejemplo el de tener buena puntería para tirar el dado lejos y le caiga a un compañero y no se caiga al suelo.

Hay algo que espero recordarlo para siempre, que por primera vez me sentí completamente un profesor, porque yo fui el encargado de corregir las prácticas. A partir de esto pude tener esa experiencia que me hizo ver la dificultad que tienen los profesores para corregir las prácticas debido a que tienen que ser justos aunque tenga que desaprobar a un alumno que quiera mucho.  Con todo esto que viví este día y los anteriores, pude darme cuenta que al momento de escuchar la opinión de otras personas  acerca de ti, puedes hacer mejor las cosas y cambiar eso defectos que tienes, ya que si tú quieres cambiar el mundo, primero tienes que cambiar tú mundo.
                                           







viernes, 6 de junio de 2014

VISITA A LA CASA DE REPOSO - EN RUMBO DE UNA AVENTURA DIFERENTE

Hoy viernes 6 de Junio, decidí empezar una aventura diferente, esta vez no fui a Llanavilla a estar con los niños, que poco a poco los estoy viendo como mis propios hermanos menores, sino fui a la casa de reposo junto a unos compañeros de 4to A que me dijeron para ir y esa idea me conmovió.
En un primer lugar me gustó la idea de cambiar de ambiente, me refiero a que en otra oportunidad me gustaría volver a visitar la casa de reposo e ir a también a la casita de la paz, no ayudar solamente a los niños de Llanavilla, sino ir repartiendo alegría y liderazgo a las personas que lo necesitan.
Apenas terminó el colegio a las 3 y media, yo con mi grupo de compañeros de otro salón fuimos en combi a la casa de reposo, llegamos a las cuatro en punto. Simplemente al entrar, sentí la misma sensación que sentía cuando iba a visitar a mi abuelo, que en paz descanse, cuando lo veía sentado viendo la televisión con un pan y servilletas en la mano. A partir de ese momento, deje mis cosas a un lado y fui con mis compañeros a hablarle a una anciana, no recuerdo muy bien su nombre pero escuché algo de ella que me dolió en el alma y por si fuera poco me sentía un poco triste por ella. Ella mencionó lo siguiente: “Mira Jaime (otro anciano) han venido mis amigos, ellos son mis amigos, mis amigos”. Con aquello escuche de ella deduje que ni una persona la venía a visitar a parte de nosotros, y que ella como todo ser humano, necesita de amor y cariño, porque ¿quién puede vivir sin ser amado? Otro cosa que me sorprendió de ella fue que le pregunté si tenía familiares, y me respondió que sí, pero no la venían a visitar. ¿Hasta qué punto podemos decir que la casa de reposo es el mejor hogar para las personas de la tercera edad? Con solo haber vivido una tarde con los ancianos de la casa de reposo, puedo decir que no es el mejor hogar, no digo porque los traten mal, sino es que en un hogar siempre deber reinar la alegría y calma, cosa que no hay, porque están los ancianos que sufren al ver que las personas, sus familiares no los visitan, y nos ven a nosotros como sus grandes amigos. Sentí una de las siete experiencia de aprendizaje de ciudad de dios, que fue la de buscar la verdad y actuar con coherencia, porque cómo es posible que haya gente que no pueda atender a personas de la tercera edad, y dejarlos prácticamente abandonados en una casa de reposo, en que lo único que hacen es visitarlos cada cierto tiempo, y eso si es que los visitan frecuentemente.
Fue un placer enorme haber conocido a varios ancianos, en especial a Don Pablo que en el momento que lo vi sentí una corriente eléctrica que pasaba por mi cuerpo porque pensé que era mi abuelo. Don Pablo era un anciano que era ciego, pero a pesar de eso tenía un buen sentido del tacto. Me gustó mucho conversar con él, porque tuvimos las mismas clases de conversaciones que tenía con mi abuelo, que era acerca del fútbol. Algo que él me dijo y que hasta ahora lo recuerdo fue “Un hincha es aquel que siempre va a ver a su equipo aun así juegue mal o juegue bien”. Estas fueron unas bonitas experiencias en una parte. Él era hincha del Municipal y me dio ganas de prometerle que le traería una camiseta de su equipo preferido. Pude trabajar un pilar del colegio, que es la trascendencia y es que el señor Pablo me dijo que no había hablado con alguien diferente que no sea el compañero de su cuarto desde hace mucho tiempo.

Por otro lado tuve la oportunidad de hablar con una ancianita que sufre de Alzheimer, que me confundió probablemente con uno de mis compañeros de la sección de 4to A. Me pareció muy graciosa, a pesar de su enfermedad, aunque ella no lo sabe, sabe llevar tranquila su vida en la casa de reposo. Aunque así como los demás ancianos, ella también siente pena por haber estado ahí y no al cuidado de sus hijos. Sentí una experiencia de ciudad de Dios que fue la de Sentir con la Iglesia y el mundo porque me sentí un poco apenado con el sufrimiento que llevan en el fondo estas personas, y por esa razón me gusta ayudarlos, me gustó haberme puesto a su servicio y compartir algo por lo menos una tarde. En esta visita a la casa de reposo me quedo con una cosa, y es que aprendí a valorar más a mis abuelos, a tus padres, en este caso más a mis abuelos, porque no los visito como lo hacía antes, sé que ellos son grandes personas y me quieren mucho a mí, y debo darles tiempo a ellos para aunque sea preguntarles cómo están, ya que el día que ellos no estén conmigo en este mundo, sé que me harán falta y yo desde aquí no podré hacer nada.

CAS - FERIA INTERNACIONAL DE UNIVERSIDADES 2014

El día lunes 26 de mayo, mi profesor de empresa y gestión nos avisó que se iba a realizar una feria de universidades para los colegios que tienen el programa del diploma organizada por el mismo Bachillerato Internacional. Este evento se iba a dar en mi colegio, San Agustín, este viernes 30 de mayo. A partir de ese momento que nos informaron acerca de que los alumnos podrían formar parte de una actividad ese día, algo en mí causó un gran interés por participar.  Tal que llegue al punto de inscribirme voluntariamente a formar parte de los chicos de encuesta CAS, que consistía en hacer unas cuantas preguntas a los alumnos de los otros colegios acerca de cómo era su actividad de responsabilidad social. No perdí mucho mi tiempo, y decidí inscribirme, porque presentía que la experiencia que iba a vivir de conocer nuevas personas iba a ser única. A medida pasaban los días de la semana, algunos de mis amigos comentaban que entrevistar a personas de otro colegio, en mi caso, entrevistar a chicas sería como una oportunidad de hablar no solamente de 5 preguntas de la encuesta, sino de entrar en confianza para que en algún momento nos inviten a las reuniones de sus colegios. No voy a negarlo que me pareció una buena idea, es más, comencé hasta practicar como yo le iba pedir su  cuenta de Facebook y fue el momento donde me pregunté ¿Hasta qué punto puedo yo actuar con coherencia en mis acciones? Y es que jamás había actuado con coherencia en cosas que no tenían nada que ver con mis notas, hasta que el día miércoles 28 de mayo, me enteré que participar en los eventos del Bachillerato Internacional me permitía hacer una bitácora CAS, que sería muy importante para mí ya que esa bitácora sin duda alguna será una de las ocho que presentaré a finales del programa del diploma.
Llegó el día del evento, viernes 30 de mayo, y me sentía un poco emocionado por ya empezar a compartir momentos con alumnos de otros colegios. Sin embargo, también había un poco de timidez en mí ya que tenía miedo de que me dijeran que no querían responder la encuesta. Pero mostré perseverancia y compromiso personal en mis actividades, y aunque deduje que habría alumnos que se lo iban a tomar a la broma, y comencé a plantear pequeñas reacciones de buena manera, como por ejemplo tratando de no seguirles la corriente, sino cortándole la encuesta y agradeciéndoles por su colaboración. A pesar de eso tuve compromiso personal con mis actividades personales, ya que por más de haber tenido esos pensamientos pequeños días anteriores no decidí cambiar de opinión, ya que yo soy una persona segura de lo que quiere llegar y de lo que quiere hacer.
Alrededor de las 3 y media de la tarde, ya era salida y hora de empezar a hacer las encuestas, pero antes de eso todo el grupo de voluntarios a participar del evento nos reunimos en el pasadizo central junto al profesor Piero Vinces, quien nos indicó acerca de la labor que tenía cada uno y mencionó que esto era un trabajo en equipo, y le di la razón porque pude observar que yo colaboré con mi colegio al representarlo en esta actividad donde yo iba a compartir experiencias de CAS con otros alumnos de otros colegios. En esta experiencia viví el pilar de trascendencia, ya que un alumno del  Abraham Lincoln me comentó que su colegio iban a un lugar donde jugaban con los niños, no recuerdo muy bien su nombre, pero me gustó que haya dicho lo siguiente “Cuando los veo a veces me da ganas de pedirle perdón a Dios por no darle gracias de lo que tengo”. Causó una sensación de ansiedad en mí de que ya sea sábado 31 de mayo, ya que ese día iba a tener una visita a Llanavilla e iba a volver a ver a mis niños, especialmente devolverle el saludo a Alex, que me mandó saludos la otra vez que yo no pude ir mediante un compañero mío.
Por otro lado, al estar comenzando mi labor de encuestador, me acordé que no sólo iba a pasarme todo el rato encuestando, sino que quería informarme acerca de algunas universidades que tengan algún convenio con el Bachillerato Internacional. Así que planifique y dispuse de tiempos mis actividades, en otras palabras, me di tiempo para averiguarme en las universidades acerca de la carrera que yo quería seguir, que era Economía.
Me gustaría participar otra vez de estos tipos de eventos que realiza el Bachillerato Internacional, pero los próximos que vienen son el intertok y el intercas. Con respecto a esos eventos, me hubiera gustado participar en ambos, pero ahora solamente me queda la oportunidad de participar en uno que es la intercas. Puesto que en el intertok ya quedaron los 12 participantes de los cuales según mi profesor de Búsqueda de la verdad estuve muy cerca de entrar y por un tema de liderazgo no me tomaron en cuenta.

Ese sentimiento de frustración que sentí por enterarme de haber estado muy cerca y no lograrlo, me arruino el día por completo. Pero al enterarme que quedaba otro evento, que era el intercas, decidí dar más de mi parte. Como ya mencioné antes, este evento marcó una trascendencia en mí, ya que compartir experiencias con otros chicos de otros colegios, me reanimó de volver a querer participar en otros eventos organizados por el Bachillerato Internacional dado que en el intercas van los cuatro mejores alumnos en ese curso y participan de un campamento con los mejores cuatro de los otros colegios.

Quinta Jornada :)

Sábado 31 de mayo, estaba preparado para ir a una aventura más. Con mis amigos había preparado una gran sesión, por lo menos eso era lo que yo pensaba al ver a mi comunidad tan segura de lo que iba a hacer en Llanavilla. Días previos a la sesión, yo con mi grupo nos reunimos dos veces para coordinar algunas actividades. Este curso de ciudad de Dios me ha ayudado a ser más comprometido con mis propias cosas, por ejemplo antes no era así, no quiero decir que antes no me importaba nada, sino que ahora motivo a otras personas a que vivan las mismas experiencias que yo, trato de hacer un poco de liderazgo. Eso se llama trabajo en comunidad. Un caso en mi comunidad fue que mi compañero Fabrizio no iba a las reuniones de ciudad de Dios, y yo junto con mis demás compañeros hablamos con él, porque queremos que él descubra y sienta esta experiencia linda que es estar y pasar un buen rato con los niños enseñándoles algo que no le durará una semana solamente, sino para toda la vida. Trato de ejercer autoridad con madurez y siempre cuando se trata de alguna reunión para coordinar algo sacrifico mis tiempos personales para comunicar mis ideas y emociones con mi comunidad.
El mismo día que íbamos a ir a Llanavilla, en la mañana después de la catequesis de confirmación fui con mis amigos que también iban a ir a ciudad de Dios a almorzar al Mc Donalds, para pasar un rato juntos antes de la actividad y hablar acerca de cómo estaba cada uno y qué planes tenía para más tarde. En una de esas conversaciones que tuvimos, conocí un poco más de ese amigo que lo veía todos los días pero que jamás había tenido la oportunidad de decirle cómo iban las cosas en su casa. Aquella conversación hasta ahorita la sigo recordando porque yo le pregunté qué era lo que no le gustaba de mí y el me respondió con total honestidad. Lo dijo de buena de manera y es por eso que pude adquirir una mayor conciencia de mis propios defectos y habilidades y por qué no de mis propias acciones, ya que a veces yo soy muy impulsivo y no sé controlarme en situaciones críticas.
Por otro lado, aparte de pasar un momento divertido junto a mis amigos, me despeje de muchas cosas, porque casi toda esa semana me la había pasado estudiando y haciendo tareas, pude relajarme a partir de ese pequeño compartir con mis amigos. En esta acción yo identifiqué uno de los pilares de enseñanza del Colegio San Agustín, que fue la trascendencia, ya que hace tiempo no me sentía tan libre de expresarme, de contar mis problemas con mis amigos. Algo que aprendí en esa semana fue poner los osos sobre la mesa, y es que si no vemos todo nuestro alrededor se nos hará difícil trabajar. En otras palabras, no preocuparte por ti mismo solamente, sino por los demás, porque quien sabe que es lo que la otra persona estará pasando.
A medida iban pasando los minutos, ya faltaba poco para que todos los alumnos que iban a ir ciudad de Dios se reunieran en el estacionamiento. Sin embargo, algo inesperado pasó, y es que el bus con el que íbamos a ir no llegaba y no nos quedó más que esperar. Entre tanto esperar y esperar, ya nos habíamos retrasado media hora. Pero a partir de eso, creo yo que no se desperdició el tiempo ya que ese tiempo lo usamos en pasar tiempo en comunidad y otros para ensayar sus sesiones que iban a hacer.

Finalmente, el bus llegó después de más de una hora de haber estado esperando, nosotros subimos y fuimos en rumbo a Llanavilla con la ilusión de hacer nuestras sesiones lo más rápido posible o de lo contrario nos podíamos retrasar sólo por haber salido tarde. A consecuencia de eso, pasó algo que me chocó demasiado, que cuando llegamos no encontramos a ni un niño y me puse a pensar como ellos habrán estado aquí esperándonos hasta que nosotros viniéramos todos aburridos y tal vez con molestias. Sin embargo, me di cuenta que este curso ciudad de Dios no solo está hecho para vivir experiencias buenas, sino también malas y a partir de eso aprender de ellas. Ese día al subirme al bus para regresarme al colegio, me sentí que me estaba yendo con las manos vacías y me daba mucha lástima no haber hecho mi sesión como yo la esperaba. Otra cosa que también aprendí a partir de esto, fue que el problema de la demora del bus no fue culpa de nadie de nosotros, sino de la empresa misma, y es que en una comunidad no se trata de echar la culpa a alguien, sino de buscar una solución juntos para solucionar el problema. En esta experiencia solo me queda decir que cuando tengas un problema, o haya una situación que afrontar en comunidad, no busquemos responsables, porque haciendo eso no ganamos nada, sino hacemos que poco a poco nuestra comunidad se aleje. Un buen trabajo individual es genial, pero un trabajo en comunidad es maravilloso.




lunes, 19 de mayo de 2014

Cuarta Jornada

Sábado 26 de abril, era la mañana y ya comenzaba a sentir un poco de miedo a que la clase de hoy día con los niños salga no tan bien como siempre lo esperamos ya que solo íbamos 2 de mi grupo, y sabíamos que no iba a ser fácil. Sin embargo, los dos que en este caso éramos Andrea Niño de Guzmán y yo, días antes nos comprometimos a que íbamos  a sacar adelante la clase con el apoyo que recibiríamos de los demás chicos de otros salones. En ese momento cumplía una experiencia más que siempre cumplo todos los sábados que voy a Llanavilla, que es en comprometerme y esforzarme, dar todo de mí para alcanzar nuestro objetivo, que era terminar la clase ya con los niños sabiendo los colores y algunas frutas en inglés.
Habíamos preparado la clase días antes, pero al momento que llegamos nos demoramos un poco en hacer que guarden silencio y que se mantengan en orden, recibí apoyo de tres chicos de otros salones y antes de empezar coordinamos quien se iba a encargar de cada mesa mientras que Andrea y yo hacíamos la clase. Cumplí mi segunda experiencia que era la de organizar actividades, pero simplemente no era planificar lo que íbamos a hacer, sino es que era pensar y ver un poco más allá, en otras palabras, que en las actividades que nosotros hagamos los niños se diviertan y que siempre lo recuerden como un buen momento sabiendo que aprender es divertido.  A esto yo lo llamo también trabajo en comunidad. Llegó la hora de empezar la clase, y no hay mejor manera de empezarla con una oración, me sorprendió bastante que los niños supieran a la perfección el padre nuestro, ya que hasta un niño de 3 años rezaba, claro que con algunas dificultades al pronunciar pero se le entendía. Pude notar que estaba utilizando un pilar del colegio al rezar junto con ellos, en el área de cristianismo, porque sesiones anteriores sentía que cada sábado rezaban más claro, no sé si cada niño rezará en su casa, pero en esta oportunidad todos participaron de la oración y me dio mucha alegría, porque me gustaría tener un poco de esa alegría que tienen los niños al rezar. Últimamente me he comunicado poco con Dios, me siento alejado de él a veces, pero siempre que le rezo, le pido por mi familia y me acuerdo de los niños, y le pido por ese niño llamado Alex, para que sus padres dejen de pegarle, porque con solo imaginarme, me entristezco y no sé lo que es saber sentirse en su lugar, porque jamás mis padres me han pegado a mí. Puedo darme cuenta que vivo en otra realidad que es distinta a la de los niños, y siento mucha impotencia al querer ayudarlos como un hermano mayor, pero veo que no puedo, sentí la experiencia de sentir con la iglesia y el mundo, ya que al ver como vinieron vestidos ese día, con ropa corta algunos y hacía un frío inmenso, donde algunos me pedían golosinas, como cualquier niño, pero no podían comer porque tenían caries y al no darles sentían pienso yo que no les queríamos dar, y se ponían a llorar, cosa que me apenaba mucho, porque desde ese momento comenzamos a perder un poco la atención de los niños, ya que uno de los chicos que nos apoyaba sacó una bolsa de dulces de las cuales él no sabía que estaba prohibido darles porque fue error de Andrea y yo de no avisarle.
En un momento de nuestra clase, empezamos a liderar con una dinámica que llamó la atención de los chicos, que era la de colocar stikers en una cartulina donde se encontraba todos los nombres de los niños, siempre y cuando participaran correctamente y levantando la mano. Tuve una experiencia más de ciudad de Dios que era la de liderar con inspiración, ya que generé mayor motivación, ganas en los niños de participar. A medida pasaban los minutos los niños dejaban ya de interesarse de los stickers y comenzaron a jugar entre ellos y no prestaron atención a la clase. Fue donde vi que la ayuda que habíamos recibido de los chicos de otros salones no nos ayudaba mucho, porque la mayoría generaba distracciones en los niños, no lo hacían a propósito, sino tal vez que no estaban informados que debíamos cumplir el objetivo de la clase. Me sentí desanimado por un momento, ya que veía todas las clases en silencio, riendo y mi clase lleno de alborotos, gritos, y algunos niños llorando porque se peleaban entre ellos.


Recibimos ayuda de la mis Rose, significó un alivio para mí, pude observar como los niños caían en tentación de los ole oles que tenía la mis Rose, esos tipos de chocolates si podían comer, claro está que le tuve que preguntar a la directora si podían comer eso, y me contesto que sí. Casi al momento de terminar la sesión se acercó una niña de nuestra clase llamada María Fernanda, a quien yo desde la primera clase le decía Mafe, y me dijo todo lagrimeando que yo le aburría y que se quería ir a su casa. En el primer instante me di pena yo mismo, porque no era capaz de entretener a niños de 5 años y que era un fracaso para mi comunidad. Esté sábado fue muy duro, ya que con solo dos miembros del grupo es más difícil que cuando está el grupo completo. Pero aquí es donde rescato que las experiencias de ciudad de Dios no están  por las puras, ya que gracias con esta mala experiencia, tendré más ganas de volver a venir y dar una mejor clase de la que habíamos dado hoy día, sábado 26 de abril.

Por otra parte