En
esta oportunidad no les hablaré de una visite que realicé a Llanavilla, sino
les hablaré de un trabajo que realicé como comunidad, pero en mi colegio. Para
empezar a hablar de esta buena experiencia, antes que nada me gustaría recalcar
en qué consistía.
En
primer lugar, esta actividad de ciudad de Dios nos dio la oportunidad de poner
en práctica nuestra creatividad, ya que consistía en construir un mural de 2
metros de largo, pero hecho de puros tetra packs, cosa que para nosotros
pareció muy difícil en un principio, ya que como primera cuestión no sabíamos
cuántos cajas de tetra packs íbamos a necesitar, y como segunda, cómo íbamos a
mantener la estructura.
Antes
que nada, hablaré de la planificación que tuvimos para cumplir nuestro objetivo
(construir el mural). Siempre en una comunidad habrán opiniones diferentes,
pero lo lindo de esto, es poder llegar a un acuerdo juntos, en donde todos
hayamos aportado alguna idea. A partir de muchas conversaciones en la hora de
tutoría, quedamos que el mural mediría 40 x 60 cm, y es donde comenzamos a
traer tetra packs para armarlo.
En
cuanto a mi colaboración con los materiales, tuve una experiencia nueva en mi
vida, ya que jamás había ido de casa en casa en la calle donde vivo, a pedir
cajitas de Frugos o leche. Ya el hecho de tocar el timbre y preguntar, era algo
nuevo para mí, pero aparte de todo eso, lo que motivaba a hacerlo, era poder
compartir el mensaje de reciclar, y es que en mi opinión, si lo relacionamos
con CAS, estamos realizando una acción social en donde buscamos un beneficio
para la sociedad, ya que hoy en día el tema de la contaminación y todo lo relacionado
con el medio ambiente es un tema de interés y de suma importancia para todos
nosotros.
Por
otro lado, en cuanto ya a la construcción del mural, todo el proceso se llevó a
cabo en las horas de ciudad de Dios y en las salidas, en donde tuve la
oportunidad de compartir tiempo con personas con las que quizás no son parte de
mi zona cómoda, es por eso que considero esta actividad como algo
trascendental, ya que muy aparte de estar trayendo arena de la cancha de
fútbol, tuve el momento de trabajar juntos y unirme más con mi comunidad.
A
través de todo esto, finalmente logramos construir nuestro muro hecho de puros
tetra packs antes del Augustare, fecha en donde ya habíamos planificado
terminarla. Eso quería decir que como comunidad logramos cumplir nuestro
objetivo.
En
relación a las experiencia en sí de Ciudad de Dios, viví la de trabajar en
comunidad, pues a lo largo de esas semanas yo junto con mi equipo le dedicamos hartas horas de trabajo a aquel mural, lo que hizo que pasemos tiempo dándonos una oportunidad de conocernos más como personas. Asimismo, considero que el trabajo en equipo estuvo evidenciado en el logro de la construcción del mural, pues todos pusimos de nuestra parte. Cabe resaltar que este trabajo en equipo también estuvo basado en el apoyo que cada uno de nosotros brindaba, pues si algo fallaba, lo menos que podíamos hacer era reclamar, ya que un buen grupo siempre está ahí para apoyar y seguir adelante hasta alcanzar lo propuesto.
Asimismo
también viví la experiencia de Comprometerme y esforzarme, ya que si bien no
era lo mío estar preguntando de casa en casa si me podían ayudar, cumplí con mi
compromiso, y a raíz de eso tuve la voluntad de hacer algo que nunca pensé
hacerlo. También a partir de eso creo yo que cumplí la experiencia de
conocerme, aceptarme y superarme.
Por
último, como última experiencia vivida de ciudad de Dios, fue la de organizar
actividades, como el hecho de gritar, enojarnos entre nosotros, con el fin de
llegar a un acuerdo mutuo en donde todos hayamos aportado lo más mínimo, con
tal de trabajar en comunidad.
En
conclusión, a partir de todas las experiencias obtenidas gracias a la actividad
del mural, considero que para llegar a ser una comunidad, esta debe pasar por
grandes retos en donde afinará sus debilidades y perfeccionará sus fortalezas.
Gracias 4to E, muchas gracias por enseñarme cómo ser parte de una comunidad.


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