El día sábado 27 de junio, yo
junto con mi salón nos enrumbamos en un nuevo y diferentes desafío a
comparación de los demás, pues en esta ocasión la sesión que nosotros íbamos a
elaborar no iba a ser en el colegio Llanavilla, sino en nuestro propio colegio
donde nosotros teníamos que buscar los objetos que utilizaríamos en nuestra
actividad. Asimismo en esta oportunidad nos tocó dirigir como salón al grupo de
niños de sexto grado de primaria, no como sesiones pasadas donde cada mini
comunidad se dividía en el grado al que le tocaba.
¿En qué medida una buena
planificación determina la calidad del desarrollo de un trabajo?
Antes de empezar a narrar un poco
mi experiencia del día 27, quisiera mencionar la planificación que tuve junto
con mi salón para realizar esta actividad. Como bien mencioné anteriormente, en
esta oportunidad la sesión fue planificada por todas las personas de mi salón,
y no por mini comunidades. En esta ocasión, acordamos que habría un grupo
encargado de la logística, y otros que se encargarían de armar las actividades
en sí. Personalmente confieso que nosotros como salón hicimos un buen trabajo
planificando las cosas, pues dividimos las obligaciones haciendo que cada uno
pueda cumplir con lo que le asignaron. Entonces ¿Cómo influye el compromiso personal para lograr alcanzar el compromiso
de la comunidad? De hecho influye demasiado, pues si tú no te sientes
comprometido, estarás propenso a “tirar la toalla” y dejar a tu comunidad,
olvidando el objetivo que te planteaste junto a ellos al inicio. En resumen,
durante la planificación cumplí 2 experiencias de ciudad de Dios, las cuales
fueron organizar actividades, ya que vimos las dificultades y facilidades que
podríamos tener durante la actividad; y el compromiso y esfuerzo, porque cumplí
con mis funciones y no por una simple nota, sino porque en realidad la motivación
intrínseca que tenía era el hecho de pasar tiempo con los niños y aprender algo
de ellos.
El trabajo en equipo trae
mejores resultados que un trabajo individual
Para empezar la sesión teníamos
planificar dividirnos en equipos de diferentes colores. Sin embargo pasó algo
que nadie esperaba, pero que demostró el trabajo, la unión, el compromiso y el
apoyo del equipo, pues al ver que solamente había llegado un grupo de niños, no
podíamos iniciar la sesión. A raíz de eso entramos en tensión, pero momento
después logramos alcanzar la distensión, pues juntos como salón organizamos un
plan B que nos llevó a tener a los niños entretenidos y no haciendo desorden.
Además la actividad que se realizó durante la llegada de los demás niños estaba
relacionada con la sesión de aquel día, pues se ejerció el trabajo en equipo y
la actividad física.
En cuanto ya a la actividad en
sí, todo empezó con la inscripción de los niños como en un concurso. Todos los
niños pasaron por la parte de inscripción donde dieron sus nombres. Yo era de
aquellos que inscribía a la gente, y donde viví una experiencia única que me
acordé durante todo el día. Lo extraño fue que un niño se me acercó y me
preguntó si podíamos jugar fútbol de nuevo, ya que me mencionó también que
amaba jugar aquel deporte. Este hecho me hizo acordar a mí cuando era pequeño,
donde el amor de mi vida tenía forma redonda.
En segundo lugar, tuve la
oportunidad de liderar a mi grupo de color rojo, pues inspire y les di valor a
los niños para que pierdan vergüenza de cantar frente al público. Sé que suena
un poco extraño, pero según mi experiencia es difícil pararse frente a todos y
hacer algo nuevo. En relación a esto es donde yo puedo declarar que viví dos
experiencias de Ciudad de Dios: Liderar con inspiración, porque transmití aquel
valor de emprender nuevos desafíos; y el trabajo en comunidad, donde colaboré
junto con mis compañeros para cumplir el objetivo de la sesión.
Terminando la sesión, decidimos
hacer como un pequeño circuito de actividades físicas donde ellos emplearon el
trabajo en equipo, ya sea apoyándose y no criticándose o echándose la culpa del
que porqué perdieron. Asimismo también
elaboramos una actividad donde ellos ponían en práctica su creatividad y la
comprensión de ideas de los demás, pues dibujaron un logo que representaba a su
equipo, de manera que reflejaban a la vez el desempeño y compromiso que le
aportaban al equipo.