martes, 15 de septiembre de 2015

Llanavilla... Dulce Adiós

El sábado 12 de setiembre, me enrumbé en una nueva experiencia junto con mi salón al Colegio Llanavilla. En esta oportunidad sería la última visita que tendría con mis compañeros, por lo que tratamos de hacer de esta sesión una sesión muy dinámica. Personalmente, considero que al ser mi última visita, tendría que ver si durante estos dos años de enseñanza he dejado un legado en Llanavilla.

Previamente a la salida del sábado, planifiqué mi sesión con un compañero, con el que me quedé en dos salidas para planificar el hecho de cómo abordaríamos la clase. En relación a esto, considero que ambos mostramos sumo interés en el proyecto, y que además nos sentíamos emocionados y tristes a la vez por lo que sería nuestro último encuentro con los niños. Cabe recordar que ambos, mi compañero y yo, trabajamos con ellos los dos años completos.

Por otro lado, sintetizando lo mencionado recientemente, demuestro que cumplí con la experiencia de Ciudad de Dios de planificar actividades, pues le dediqué tiempo a la sesión, sacrificando algunas actividades extra reculares como el practicar deporte o avanzar con algunas tareas, algo que demuestra a su vez mi compromiso con el equipo. Asimismo, también dejo en claro que viví la experiencia de mostrar compromiso y esforzarme, pues prioricé en muchos casos el proyecto de Ciudad de Dios, dejando de la lado mis obligaciones académicas.

¿De qué manera se puede evidenciar el legado dejado en Llanavilla?
En primer lugar, siento que más allá de haberles dejado un conocimiento general acerca del curso inglés, les dejé un aprendizaje en relación a la vida cotidiana, pues les enseñé que siempre deben de seguir sus sueños, y que la rendición no era parte de ellos. Asimismo, considero que el legado que dejé consiste en que ellos tengan la intención de predicar y poner en práctica los conocimientos adquiridos, pues como yo algún día les dije a mis alumnos “Enseñar es compartir con los demás”.

Por otra parte, no resalto mucho el legado material, puesto que considero que formarlos como persona es un factor más importante. Del mismo modo, otro legado preciado que dejé como ciudadano de la Ciudad de Dios, fue el hecho de enseñarle a que cuiden el medio ambiente en el que viven, pues en un inicio veía que ellos no se preocupaban por el mal estado de su colegio, pero en el transcurso de las distintas actividades que realizamos, ellos tomaron consciencia sobre aquel tema. Esto lo puedo evidenciar en la limpieza que hizo mi salón este sábado, que si bien no participé directamente en ella, en el momento en el que iban a limpiar el salón donde yo me encontraba, los niños y yo ayudamos a limpiar los lugares sucios y a recoger la basura. Incluso, un niño llamado Maicol me dijo que le contó a su padre que se debe mantener limpio el ambiente. En síntesis, a partir de todo esto puedo resaltar que viví la experiencia de sentir con la Iglesia y el mundo, pues dejé un legado en relación a un tema global como lo es la contaminación.
Educar es una tarea de amor
Esta afirmación de conocimiento es la que más trascendió en mí, pues este sábado pasado el pequeño Aarom, uno de mis alumnos, se me acercó y me agradeció por el hecho de venir y enseñarle cosas nuevas. Aquel instante no sabía que responder, pero me sentía mucho más agradecido con él que él conmigo, puesto que siento que aprendí experiencias únicas e inolvidables como el hecho de fortalecer mis cualidades y superar mis debilidades. Entonces ¿En qué medida un acto puede trascender mucho en una persona? Como bien lo expliqué anteriormente, cada acción que yo hacía era como poner un ladrillo para construir la Ciudad de Dios, por ende la trascendencia era parte de mis clases, puesto que yo como profesor me interesaba en formar al alumno como una persona lleno de valores más que con conocimientos de inglés.


Por otra parte, quisiera mencionar mi experiencia como trabajo en comunidad, puesto que como bien lo dije en un inicio de mis experiencias “cuando dos personas trabajan juntos, el producto es mejor que un trabajo individual”, ya que a pesar de que el trabajo salga bueno o malo, aprendes muchas cosas como escuchar las opiniones de los demás y saber llegar a una conclusión. Personalmente, considero que el trabajo hecho en Llanavilla estuvo basado en el trabajo en comunidad, pues esencialmente no lo hubiera logrado sin mi compañero Sergio, quien realmente me apoyó en muchas ocasiones. Del mismo modo, aquel trabajo en comunidad se adoptó en los niños, que por las últimas clases preferían hacer los trabajos de clase en grupos, puesto que se divertían mejor y aprendían mucho más juntos.






domingo, 5 de julio de 2015

Bitácora N°2: "El trabajo en equipo trae mejores resultados que el trabajo individual"

El día sábado 27 de junio, yo junto con mi salón nos enrumbamos en un nuevo y diferentes desafío a comparación de los demás, pues en esta ocasión la sesión que nosotros íbamos a elaborar no iba a ser en el colegio Llanavilla, sino en nuestro propio colegio donde nosotros teníamos que buscar los objetos que utilizaríamos en nuestra actividad. Asimismo en esta oportunidad nos tocó dirigir como salón al grupo de niños de sexto grado de primaria, no como sesiones pasadas donde cada mini comunidad se dividía en el grado al que le tocaba.

¿En qué medida una buena planificación determina la calidad del desarrollo de un trabajo?
Antes de empezar a narrar un poco mi experiencia del día 27, quisiera mencionar la planificación que tuve junto con mi salón para realizar esta actividad. Como bien mencioné anteriormente, en esta oportunidad la sesión fue planificada por todas las personas de mi salón, y no por mini comunidades. En esta ocasión, acordamos que habría un grupo encargado de la logística, y otros que se encargarían de armar las actividades en sí. Personalmente confieso que nosotros como salón hicimos un buen trabajo planificando las cosas, pues dividimos las obligaciones haciendo que cada uno pueda cumplir con lo que le asignaron. Entonces ¿Cómo influye el compromiso personal para lograr alcanzar el compromiso de la comunidad? De hecho influye demasiado, pues si tú no te sientes comprometido, estarás propenso a “tirar la toalla” y dejar a tu comunidad, olvidando el objetivo que te planteaste junto a ellos al inicio. En resumen, durante la planificación cumplí 2 experiencias de ciudad de Dios, las cuales fueron organizar actividades, ya que vimos las dificultades y facilidades que podríamos tener durante la actividad; y el compromiso y esfuerzo, porque cumplí con mis funciones y no por una simple nota, sino porque en realidad la motivación intrínseca que tenía era el hecho de pasar tiempo con los niños y aprender algo de ellos.

El trabajo en equipo trae mejores resultados que un trabajo individual
Para empezar la sesión teníamos planificar dividirnos en equipos de diferentes colores. Sin embargo pasó algo que nadie esperaba, pero que demostró el trabajo, la unión, el compromiso y el apoyo del equipo, pues al ver que solamente había llegado un grupo de niños, no podíamos iniciar la sesión. A raíz de eso entramos en tensión, pero momento después logramos alcanzar la distensión, pues juntos como salón organizamos un plan B que nos llevó a tener a los niños entretenidos y no haciendo desorden. Además la actividad que se realizó durante la llegada de los demás niños estaba relacionada con la sesión de aquel día, pues se ejerció el trabajo en equipo y la actividad física.

En cuanto ya a la actividad en sí, todo empezó con la inscripción de los niños como en un concurso. Todos los niños pasaron por la parte de inscripción donde dieron sus nombres. Yo era de aquellos que inscribía a la gente, y donde viví una experiencia única que me acordé durante todo el día. Lo extraño fue que un niño se me acercó y me preguntó si podíamos jugar fútbol de nuevo, ya que me mencionó también que amaba jugar aquel deporte. Este hecho me hizo acordar a mí cuando era pequeño, donde el amor de mi vida tenía forma redonda.

En segundo lugar, tuve la oportunidad de liderar a mi grupo de color rojo, pues inspire y les di valor a los niños para que pierdan vergüenza de cantar frente al público. Sé que suena un poco extraño, pero según mi experiencia es difícil pararse frente a todos y hacer algo nuevo. En relación a esto es donde yo puedo declarar que viví dos experiencias de Ciudad de Dios: Liderar con inspiración, porque transmití aquel valor de emprender nuevos desafíos; y el trabajo en comunidad, donde colaboré junto con mis compañeros para cumplir el objetivo de la sesión.




Terminando la sesión, decidimos hacer como un pequeño circuito de actividades físicas donde ellos emplearon el trabajo en equipo, ya sea apoyándose y no criticándose o echándose la culpa del que porqué perdieron.  Asimismo también elaboramos una actividad donde ellos ponían en práctica su creatividad y la comprensión de ideas de los demás, pues dibujaron un logo que representaba a su equipo, de manera que reflejaban a la vez el desempeño y compromiso que le aportaban al equipo.










domingo, 7 de junio de 2015

Bitácora N°2: "El respeto y la responsabilidad ante todo"

El día 30 de mayo, yo junto con mi salón partimos nuevamente a Llanavilla para continuar con nuestra labor social de clases de inglés. En esta oportunidad tuvimos como meta pintar los círculos de seguridad, objetivo que nos habíamos planteado como comunidad el año pasado tras la venta de palomitas de maíz que realizamos.  Durante nuestro transcurso en Llanavilla, pude vivir nuevas experiencias junto con mis alumnos, pues a pesar de que los conozca y haya trabajado junto a ellos más de un año, siempre me hacen sentir de una manera distinta a la que cuando yo estoy con mis amigos.

El trabajo en comunidad es más eficiente que el trabajo personal
Antes de empezar narrando mi experiencia el día 30 de mayo, quisiera mencionar que cumplí la experiencia de trabajar en comunidad y de organizar actividades. En primer lugar, el trabajo en comunidad se vio evidenciado en la colaboración de todos para el desarrollo de la clase, pues mientras que uno de los miembros de mi mini comunidad se encontraba al frente, los otros miembros restantes se encargaban de captar la atención de los niños para que presten atención. Esta ayuda mutua nos sirvió demasiado, pues dejamos en claro que cada miembro del grupo es importante y que sin él probablemente las cosas no salgan igual.

Por otro lado, en cuanto a la organización de actividades, yo junto con mi grupo planificamos lo que íbamos a realizar días previos a la visita de Llanavilla, donde pudimos a la vez hacer como un pequeño conversatorio mencionando nuestras debilidades y fortalezas, con el fin de mejorar en lo que nos falta y crecer no solamente como estudiante, sino como persona. Entonces a raíz de esto ¿Hasta qué punto la participación activa de cada uno de los miembros de la mini comunidad puede contribuir al desarrollo de una mejor clase? Seguramente eso verá en el esfuerzo y dedicación que nosotros pongamos, haciendo referencia al compromiso y al no caer en la rendición.


El respeto y la responsabilidad son elementos vitales en la formación de una persona
En el lapso en el que estuvimos en Llanavilla dando clases, pude valorar mucho más las palabras que me decían algunos profesores míos, puesto que siempre me dejaban claro que si el respeto y la responsabilidad era algo que le faltaba a una persona, ésta no podría tener una visión evolutiva sobre su propia vida. ¿A qué quiero llegar con esto? En sí, yo siempre inculco en los niños de Llanavilla que más allá de adquirir conocimientos y ser el mejor de la clase, lo más importante es dar todo tu esfuerzo para que seas una persona que cumpla con sus deberes, y que siempre guarde respetos con todos, pues de qué le serviría tener tanta noción sobre un tema si es que no puede interactuar con otros con coherencia. A raíz de esto, puedo mencionar que en esta visita a Llanavilla cumplí con la experiencia de Buscar la verdad y actuar con coherencia, pues le enseñe las buenas acciones en relación al respeto y la responsabilidad, y como nosotros podemos desempeñarnos con los demás.

¿En qué medida influye el mal ambiente casero en el comportamiento de los niños?
Algo nuevo que pude experimentar recién este año, es el comportamiento de un niño llamado  Alexander, pues aparte de ser molestoso y de no saber escuchar a sus mayores, es un niño con reacciones agresivas hacia sus compañeros. Yo durante el transcurso de mi visita traté de conversar con él, pero cada vez que le preguntaba por qué se comportaba de esa manera, lo único que me decía era que quisiera jugar todo el rato en el colegio y llegar a su casa solamente para dormir. A partir de esto yo pude vivir una experiencia más de Ciudad de Dios, pues sentí con la iglesia y el mundo, ya que pude analizar e interpretar de una manera realista lo que  Alexander me dijo, donde llegué a la conclusión que él prefería pasar más tiempo en el colegio, donde posiblemente podía reírse y que no quería ir a su casa porque posiblemente podría tener problemas que lo perjudican anímicamente o físicamente tal vez. Entonces a raíz de todo ¿Qué es lo que yo puedo hacer? ¿Cuál sería mi rol? Lo único que pensé en aquel momento fue que debía tenerle un poco más de comprensión a Alexander, y dejarle en claro que yo era un amigo más con quien podía hablar y tal vez jugar.



sábado, 30 de mayo de 2015

Lo logramos equipo!

El sábado 23 de mayo, yo junto con mis compañeros de colegio vivimos una nueva experiencia, pues afrontamos un nuevo desafío. Este desafío consistía en preparase y correr la tradicional maratón que mi colegio realiza para los alumnos de quinto de secundaria, que son la promoción. Antes de empezar a hacer alusión a las experiencias CAS, quisiera mencionar que esta experiencia se basó básicamente en el componente de acción.

En primer lugar, la primera experiencia vivida fue la planificar y proponer actividades, pues la preparación para aquel día recurrió de meses de entrenamiento. En este lapso de tiempo pude ver que tenía las habilidades necesarias, pues en un momento yo era deportista, por lo que para recuperar mi física solo constaba de una necesaria planificación de ejercicios. Ahondando en esto, me gustaría mencionar que la buena planificación que tuve se evidenció en mi destreza y gran participación a lo largo de la maratón, pues fui capaz de mantener entre los primeros durante toda la carrera.

En segundo lugar, otra experiencia CAS que connoté fue la de mostrar perseverancia y el compromiso personal con las actividades que tenía, pues en un principio me costó estar entrenando para la maratón ya que por un largo tiempo estuve en un periodo estacionario, es decir un lapso sin actividad física. Este cambio drástico me costó demasiado, pero sin embargo no fue motivo para que tirará la toalla, pues sabía que dar mi mayor esfuerzo me ayudaría a conseguir el gran objetivo que era  terminar la maratón en buena forma. Cabe resaltar que también jugaba en mí el rol de la motivación intrínseca, puesto que me emocionaba tener aquella experiencia junto con mi promoción, compañeros con los cuales compartí experiencias desde pequeño.

Es cierto que antes corrí diversas maratones, pero en esta oportunidad y, después de tanto tiempo, correría una junto con mi promoción. Este tipo de experiencias son poco inusuales, puesto que mayormente mi promoción no es tan unida, pero cuando se lo propone puede hacer grandes cosas juntas. Aquel 23 de mayo llegó, y yo me encontraba listo, pues durante largas semanas tuvimos entrenamientos duros que nos ayudaba a llegar en buena forma física a la maratón. Personalmente, considero que me costó, puesto que hace ya un buen tiempo que no hacía ejercicio, pero el mismo hecho de tener un compromiso y de tener aquella motivación intrínseca de emprender un nuevo desafío, me ayudó a continuar y a no bajar los brazos. Aquella experiencia de la maratón me ayudó bastante que cada reto que me proponen puede ser pasado si es que yo me lo propongo. Cabe recalcar, que poco a poco me iba considerando una persona de desafíos.

En síntesis, la gran maratón me ayudó a completar el componente de acción de CAS, pues hizo que yo como persona afrontará nuevos desafíos y tenga el compromiso presente conmigo al momento de hacerlo.

domingo, 26 de abril de 2015

BITÁCORA N°2 - "DE REGRESO A LAS CLASES DE INGLÉS"

El sábado 18 de abril se dio a cabo mi segunda actividad como salón en lo que va del año 2015. Para esta oportunidad, la actividad de Ciudad de Dios consistió en retornar a hacer lo que hacía el año pasado, enseñar inglés a los más pequeños. En esta ocasión, mi mini comunidad no era la misma, sino que habíamos rotado. Sin embargo a mí me tocó el mismo grupo de estudiantes del año pasado, pero claro está que con distintos compañeros de trabajo.

Antes de empezar contándoles mi experiencia, quisiera mencionar la planificación que tuve junto con mi salón para este día. Como bien dije en el párrafo anterior, mi salón optó por dividirse en mini comunidades, para que cada una enseñe a un grado respectivo. Para buena suerte mía, me tocó primer grado. Digo buena suerte, pues les enseñaría a mis alumnos del año pasado que se encontraban en inicial, y se me iba a hacer un poco más fácil, ya que conozco en su mayoría a todos y sé que actitudes tienen hacia la clase.

Continuando con la planificación, yo junto con mi grupo armamos un sílabo anual de todos los temas que tocaríamos con los niños.  Asimismo también nos enfocamos en la primera clase, en donde quedamos qué cosa iba a traer cada uno, qué temas íbamos a tocar, y lo más importante cómo lo íbamos a desarrollar. A partir de esto, puedo evidenciar haber vivido una experiencia de ciudad de Dios, la de organizar actividades, algo que he venido trabajando desde hace mucho y que me ha ayudado a crecer no solamente.

Por otro lado, ya siendo el día sábado 18 de abril, las expectativas en mí persona eran un poco de temor y de alegría a la vez, pues por un lado temor ya que después de un largo tiempo iba a realizar una clase, y saber si ellos se acordaban de mí o no; mientras que alegría porque sé cómo se siente estar con los niños, brindándoles nuevos conocimientos para que ellos puedan aprender algo de mí, y quizá yo un poco de ellos.


Al momento que llegué a Llanavilla, pude ser testigo del recibimiento que me dieron los niños. Este hecho me emocionó demasiado, pues al ver aquellos pequeños rostros que me decían “Bienvenidos” hacía que me acordase de todos los momentos que pasé con mis alumnos el año anterior, donde pude aprender mucho de sus problemas y darme cuenta que los míos no son nada a comparación que los suyos, y que rendirse es engañarse así mismo. Con respecto a lo mencionado, puedo decir que el pilar de trascendencia es parte de mi clase, pues más allá de dejarle un conocimiento de las palabras en inglés, creo yo que lo que más recordarán será el hecho de tener un amigo en quien confiar.

En cuanto a las experiencias de Ciudad de Dios vividas durante mi sesión, la primera fue la de  conocerme, aceptarme y superarme, pues al empezar la sesión hubo un gran percance que nos pudo dificultar si es que no actuábamos inmediatamente. El hecho fue que una de mis compañeros llegó tarde y tuvimos que reordenar todo.  Sin embargo el As bajo la manga que teníamos funcionó, algo que me llevo a concluir que soy una persona que no se desespera ante la presencia de un problema, sino que busca una solución para que nada pueda impedir que llegue a mis objetivos.

Asimismo, tuve que liderar con inspiración, pues en muchas ocasiones los únicos que dábamos las clases era mi compañero Sergio Ordinola y yo, pues mi compañera Daira es la coordinadora en general, y es por eso que algunos momentos tomo la batuta y comienzo a llevar la clase según el cronograma que tenemos, pero añadiendo un valor agregado.

Por último, también busqué la verdad y actué con coherencia en muchas ocasiones.  Una de ellas fue al momento de tomarles la prueba oral a los niños de Llanavilla, pues me mostré fuerte y sin deseos de querer ayudarlos un poco si es que salían mal en aquella evaluación. En otras palabras, consideré las acciones éticas de mis acciones. 


En síntesis, esta visita a Llanavilla nos sirvió mucho para ver en lo que nos falta y en lo que estamos bien y debemos perfeccionar. Como bien sabemos es la primera clase, y como son grupos nuevos, el proceso de trabajo en comunidad se formará de poco a poco. No vale rendirse, pues rendirse es engañarse a sí mismo.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Bitácora N°1: "Limpieza de Playas. Cuidemos nuestro hogar."

El sábado 21 de marzo fue la primera actividad como salón que tuve en lo que va del año 2015. Para esta oportunidad la actividad de Ciudad de Dios consistía en limpiar playas contaminadas, haciendo relación con el proyecto ecoagustino que se trabaja paralelamente, en donde tuvimos que hacer uso de guantes protectores y algunas bolsas de basura.

Antes de empezar contándoles mi experiencia, quisiera mencionar la planificación que tuve junto con mi salón para este día. En primer lugar como todo inicio de año, escogimos a nuestro coordinador y sub coordinador, quienes se encargaron de formar pequeños grupos para la limpieza de playas, pues esta idea nos ayudó a estar más organizados dividiéndonos cada sector. A partir de esto puedo evidenciar el hecho de haber vivido la experiencia de organizar actividades, pues muy aparte de qué todo se haya realizado en el salón, yo con mi grupo hablábamos vía redes sociales para ver quien traía que cosa, definiendo también quien sería el encargado de las fotografías. Es por eso que me gustaría recalcar el buen ambiente que ha establecido mi comunidad, pues a diferencia del año pasado el tema de planificación era muy discrepante.

Por otro lado ya hablando de la limpieza de playa en sí, casi toda mi promoción de colegio pudo asistir, dándole así una mayor motivación intrínseca, pues yo como alumno de 5to de secundaria trato de vivir de la mejor manera todos los momentos escolares, más aún si se trata de ciudad de Dios, porque como siempre lo he mencionado, esto será algo que nunca podré olvidar por la trascendencia que deja en mí. “Para ti ya no es un día más en el colegio, es un día menos” es lo que me dijo mi profesor de Educación física, cuando le conté la actividad que iba a realizar en la playa.

Asimismo, viví la experiencia de liderar con inspiración, donde pude demostrar mi confrontación con un nuevo desafío en el cual pude poner en práctica mis cualidades. Personalmente, considero que limpiar las playas contaminadas de residuos fue un desafío complicado y reflexivo, puesto que muchas veces criticaba desde afuera los actos de inconsciencia de los seres humanos, pero en esta oportunidad pude realizar algo más que una crítica, pues tal como se ve en la fotografía pude hacer algo para frenar este mal que le hacen al planeta


En esta oportunidad como bien dije antes, trabajé en una comunidad de cuatro personas, con los cuales pude trabajar en un ambiente adecuado que me permitió entender en algunas situaciones a mis compañeros. Por ejemplo el hecho de turnarnos para ver quien toma fotografías o quien sostiene la bolsa, cosas por el estilo. A partir de esto puedo evidenciar la experiencia de Trabajar en comunidad, en donde pude comunicar a los demás mis opiniones de forma respetuosa, escuchando la de los demás de la misma manera.



Asimismo, ejercí la experiencia de Conocerme, aceptarme y superarme, ya que si bien tuve un buen ambiente de trabajo en mi mini comunidad, evolucioné mi forma de escuchar a los demás con respeto (debilidad mía). También supe cómo llegar a una idea concreta con mi compañero Elías, pues nuestros estilos de liderazgo se contrastan en algunos puntos, dificultando y perjudicando el trabajo de los demás en algunas ocasiones.

En relación al ambiente en donde trabajamos, me sentí mal como ser humano que soy, pues la tierra es nuestro hogar, y las playas son parte de él. Cada pedazo de basura que veía tirado en la arena me hacía pensar lo siguiente: “¿Por qué ensuciamos nuestro propio hogar? ¿Hasta qué punto la indiferencia del ser humano puede nublarle la visión de un futuro desastroso del planeta Tierra? Con respecto a las experiencias de Ciudad de Dios, soy capaz de admitir que también pude sentir con la iglesia y el mundo, pues el tema de contaminación y el cuidado del medio ambiente, es un tema global que se va llevando desde hace muchos años. Asimismo el hecho de observar las playas sucias también hacía que me comprometa y esfuerza, pues no sentía cansancio al recoger los desperdicios en la arena, comprometiéndome a cuidar el medio ambiente de hoy en adelante.



Concluyendo todo lo hecho este sábado 21 de marzo en las playas, puedo quedarme con algo importante. La contaminación y la indiferencia del ser humano, son factores que nos llevarán a nuestra propia destrucción, es por eso que si quieres cambiar el mundo, debes empezar por cambiar tu mismo. Sé parte del cambio. Trabaja en comunidad, pues juntos lograrán alcanzar su objetivo con mayor facilidad. 

sábado, 28 de febrero de 2015

Casa de Reposo - Proyecto CAS: Últimos cuatro días restantes

En esta oportunidad, para presentarles algo relacionado a CAS, continué con mi proyecto en la casa de reposo, en donde los primeros cuatro días fueron de mucho aprendizaje para mí y mis compañeros, algo que me hacía pensar que, los últimos cuatro días restantes serían de la misma forma.
Para recordar un poco lo trabajado en los primeros cuatro días, puedo resumir que en sí nosotros aprendimos a afrontar nuevos desafíos, como el hecho de pasar tiempo con adultos mayores, o por el ejemplo el levantarnos a las 5 de la mañana para reunirnos una hora más tarde, para preparar el desayuno a los ancianitos. Lo mencionado recientemente evidencia mi compromiso y perseverancia con el proyecto, pues aquello implicaba que yo duerma temprano para no levantarme tarde, que deje de hacer algunas cosas para enfocarme en la casa de reposo, y dedicarle el tiempo necesario para cumplir los objetivos. De la misma manera este compromiso se vio evidenciado en la planificación, donde nos tomamos tiempo de visitar la casa de reposo, previo a nuestro proyecto, para averiguar qué cosa podían comer aquellas personas de avanzada edad.

Durante los cuatro días restantes relacionándolo con la planificación, pues está ya estaba dada debido a que antes de empezar nuestro proyecto coordinamos todos los detalles para poder cumplir nuestros objetivos sin ningún percance. Sin embargo, una cosa muy diferente es planificar a que ponerlo en práctica, pues ahí se puede ver el empeño de cada uno y el compromiso al momento de hacer las cosas. Pues, en uno de los últimos días de trabajo una actividad no salió tal como coordinamos, lo que nos llevó a buscar una solución al problema, lo cual se obtuvo fácilmente por el trabajo en equipo.

A partir de lo mencionado anteriormente, pruebo que viví dos experiencias CAS. En primer lugar la de trabajar en colaboración con otras personas, pues los tres (yo con mis compañeros) compartimos nuestras ideas y no discrepamos de ellas, sino tratamos de llegar a un acuerdo en común. Del mismo modo, nos ayudamos como equipo para considerar más de nuestras propias actitudes, puesto que reconocimos nuestra debilidad en algunas ocasiones, como el cansancio quizá, pero es en donde se tiene que reflejar el trabajo en equipo, ya que uno le brinda apoyo para que esa debilidad pueda ser aceptada y finalmente superada.

En el trascurso de los últimos cuatro días, pude compartir tiempo con una señora llamada Carmen, en donde tuve la oportunidad de pedirle un consejo. En sí cada palabra que salía de su boca, era como un deseo de bien para mí, pues ellos saben mucho de la vida y por lo tanto a veces querrán que no cometamos errores como quizá alguna vez ellos lo cometieron. No me refiero a que cometer un error está mal, ya que somos seres humanos y nos equivocamos. Desde ahí me di cuenta que había vivido una experiencia más de CAS, pues consideré las implicaciones éticas de mis acciones.

Por otra parte, el penúltimo día hubo una actividad en donde los sacamos al parque y conversamos con ellos, acerca de cómo eran ellos cuando tenían nuestra edad. Algunos de ellos no recordaban exactamente, pero un señor llamado Jaime habló acerca de lo duro que fue para él vivir cuando tenía nuestra edad. Quizá no lo dijo con las palabras exactas, pero interpretándolas cualquier se podría dar cuenta que Jaime aprendió a partir de malas experiencias. Algo que me hace recapacitar a mí, pues siempre hago las cosas sin pensar, lo que mayormente me trae problemas.

En cuanto al liderazgo, el papel de líder lo sentía muy cerca de mí, pues en muchas ocasiones cuando las actividades no salían como esperábamos yo animaba a mis compañeros a seguir y buscar una solución, cosa que lográbamos, haciendo aún mejor las actividades. Con esto cumplí la experiencia de emprender nuevos desafíos y desarrollar nuevas habilidades, como la de no ponerme nervioso en momentos donde se necesita un líder.







Por último, viví la experiencia de sentir con la iglesia y el mundo, es decir de considerar mi proyecto como un proyecto de importancia global, puesto que al ver a los ancianitos solos, me hace ver que hay algunos que no tienen las mismas oportunidades de otros, puesto que en sí deberían estar con su familia, pero algunos no tienen, o si la tienen, éstas no tienen la fuerza económica para mantenerlo, por lo que le brindan la responsabilidad a la casa de reposo acerca de su salud y bienestar. 



El último día que pasamos con ellos, sentía un poco de tristeza, pues ya me había acostumbrado a estar al tanto de ellos ya sea en la mañana o en la tarde. El hecho de hacer cosas que nunca hice por otros, será algo que no lo olvidaré hasta el día que me muera.