En
esta oportunidad, para presentarles algo relacionado a CAS, continué con mi
proyecto en la casa de reposo, en donde los primeros cuatro días fueron de
mucho aprendizaje para mí y mis compañeros, algo que me hacía pensar que, los
últimos cuatro días restantes serían de la misma forma.
Para
recordar un poco lo trabajado en los primeros cuatro días, puedo resumir que en
sí nosotros aprendimos a afrontar nuevos desafíos, como el hecho de pasar tiempo
con adultos mayores, o por el ejemplo el levantarnos a las 5 de la mañana para
reunirnos una hora más tarde, para preparar el desayuno a los ancianitos. Lo mencionado recientemente evidencia mi compromiso y perseverancia con el proyecto, pues aquello implicaba que yo duerma temprano para no levantarme tarde, que deje de hacer algunas cosas para enfocarme en la casa de reposo, y dedicarle el tiempo necesario para cumplir los objetivos. De la misma manera este compromiso se vio evidenciado en la planificación, donde nos tomamos tiempo de visitar la casa de reposo, previo a nuestro proyecto, para averiguar qué cosa podían comer aquellas personas de avanzada edad.
Durante
los cuatro días restantes relacionándolo con la planificación, pues está ya
estaba dada debido a que antes de empezar nuestro proyecto coordinamos todos
los detalles para poder cumplir nuestros objetivos sin ningún percance. Sin
embargo, una cosa muy diferente es planificar a que ponerlo en práctica, pues
ahí se puede ver el empeño de cada uno y el compromiso al momento de hacer las
cosas. Pues, en uno de los últimos días de trabajo una actividad no salió tal
como coordinamos, lo que nos llevó a buscar una solución al problema, lo cual
se obtuvo fácilmente por el trabajo en equipo.
A
partir de lo mencionado anteriormente, pruebo que viví dos experiencias CAS. En
primer lugar la de trabajar en colaboración con otras personas, pues los tres (yo con mis compañeros) compartimos nuestras ideas y no discrepamos de ellas, sino tratamos de llegar a
un acuerdo en común. Del mismo modo, nos ayudamos como equipo para considerar más de nuestras propias actitudes, puesto que reconocimos nuestra
debilidad en algunas ocasiones, como el cansancio quizá, pero es en donde se
tiene que reflejar el trabajo en equipo, ya que uno le brinda apoyo para que
esa debilidad pueda ser aceptada y finalmente superada.
En
el trascurso de los últimos cuatro días, pude compartir tiempo con una señora
llamada Carmen, en donde tuve la oportunidad de pedirle un consejo. En sí cada
palabra que salía de su boca, era como un deseo de bien para mí, pues ellos
saben mucho de la vida y por lo tanto a veces querrán que no cometamos errores
como quizá alguna vez ellos lo cometieron. No me refiero a que cometer un error
está mal, ya que somos seres humanos y nos equivocamos. Desde ahí me di cuenta
que había vivido una experiencia más de CAS, pues consideré las implicaciones
éticas de mis acciones.
Por
otra parte, el penúltimo día hubo una actividad en donde los sacamos al parque
y conversamos con ellos, acerca de cómo eran ellos cuando tenían nuestra edad.
Algunos de ellos no recordaban exactamente, pero un señor llamado Jaime habló
acerca de lo duro que fue para él vivir cuando tenía nuestra edad. Quizá no lo
dijo con las palabras exactas, pero interpretándolas cualquier se podría dar
cuenta que Jaime aprendió a partir de malas experiencias. Algo que me hace
recapacitar a mí, pues siempre hago las cosas sin pensar, lo que mayormente me
trae problemas.
En
cuanto al liderazgo, el papel de líder lo sentía muy cerca de mí, pues en
muchas ocasiones cuando las actividades no salían como esperábamos yo animaba a
mis compañeros a seguir y buscar una solución, cosa que lográbamos, haciendo aún
mejor las actividades. Con esto cumplí la experiencia de emprender nuevos
desafíos y desarrollar nuevas habilidades, como la de no ponerme nervioso en
momentos donde se necesita un líder.
Por último, viví la experiencia de sentir con la iglesia y el mundo, es decir de considerar mi proyecto como un proyecto de importancia global, puesto que al ver a los ancianitos solos, me hace ver que hay algunos que no tienen las mismas oportunidades de otros, puesto que en sí deberían estar con su familia, pero algunos no tienen, o si la tienen, éstas no tienen la fuerza económica para mantenerlo, por lo que le brindan la responsabilidad a la casa de reposo acerca de su salud y bienestar.
El último día que pasamos con ellos, sentía un poco de tristeza, pues ya me había acostumbrado a estar al tanto de ellos ya sea en la mañana o en la tarde. El hecho de hacer cosas que nunca hice por otros, será algo que no lo olvidaré hasta el día que me muera.
El último día que pasamos con ellos, sentía un poco de tristeza, pues ya me había acostumbrado a estar al tanto de ellos ya sea en la mañana o en la tarde. El hecho de hacer cosas que nunca hice por otros, será algo que no lo olvidaré hasta el día que me muera.

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