lunes, 9 de junio de 2014

SEXTA JORNADA :D

Hoy Sábado 7 de junio, era hora de ir por una aventura más junto a los de niños de Llanavilla. Días previos al sábado donde íbamos a ir a ciudad de Dios, yo junto con mi mini comunidad tuvimos dos reuniones. Una para coordinar lo que íbamos a hacer y otra para hacer feedback. Pero ¿Qué rayos es feedback? Es una de las cuestiones que tenía, es decir siempre había escuchado de eso pero nunca tuve la oportunidad de estar presente en uno y no tenía esa experiencia de hablar en comunidad acerca de la sesión del día ya que mi mini comunidad tiene clases de inglés de corrido, no como los demás que tienen solo una hora de clases debido a que enseñan español, inglés, matemática.
Es por eso que yo junto a mis compañeros quienes enseñamos inglés a los de inicial nos decidimos juntar un segundo recreo para hacer el feedback y tener esa experiencia de escuchar nuestras virtudes y defectos pero por parte de los demás. Pude escuchar una vez más que dicen que soy muy impulsivo. Yo reconozco que lo soy, y si me lo tienen que decir aunque me incomode yo sé que es algo que debo de cambiar para bien. Sin embargo también escuché algo que me gustó, y es que yo soy el miembro que baja la tensión en nuestra mini comunidad, como por ejemplo al ver a todos tristes o sin ideas en una reunión de coordinación yo soy él que los anima a seguir adelante, ya sea rompiendo el silencio o dando una idea concreta.
A partir de esto, pude vivir una experiencia más, que es la de conocerse, aceptarse y superarse. Acepte mis debilidades pero también pude ver mis fortalezas y todo gracias por vivir estos lindos momentos con los niños y en comunidad. Cabe resaltar que también todo esto lo del feedback hizo que viviera uno de los pilares del aprendizaje del colegio, que es la trascendencia ya que es un momento en los que nosotros podemos analizar cómo vamos trabajando en comunidad.
Por otro lado, ya era el día sábado y en donde teníamos que poner en práctica todo lo que habíamos planificado. No tuve oportunidad de almorzar junto a mis amigos pero el hecho de reunirnos en el tablazo hizo que viviera un momento que por algún momento fue incomodo pero que después se volvió en un momento agradable ya que por solo ir a ciudad de Dios, hizo que tuviera una conversación con una persona con quien hace tiempo no hablaba por algún problema que tuvimos en el pasado. Sin embargo, ella y yo tuvimos la oportunidad de hablar un momento en donde ella me habló de las actividades que iba a hacer al llegar a Llanavilla y recíprocamente. En base a esto, pude darme cuenta que puedo tener más confianza en mí mismo en hablarle a una persona con quien tuve un problema y me acordé de mis amigos que me dijeron que tengo la virtud de romper el hielo. En otras palabras me di cuenta que puedo desarrollar nuevas habilidades como la que acabó de mencionar, y digo desarrollar, porque no todas las personas tienen el valor de hablar de un problema que lo atormenta desde hace tiempo.
En fin y al cabo, llegamos a Llanavilla. Al momento de llegar me sorprendí ya que con solo pisar el suelo de aquel lugar comencé a imaginarme cuántas experiencias más iba a tener. Dicho y hecho, vi a mis pequeños después de tiempo porque vale recordar que la vez pasada tuve una experiencia no tan buena al ver el colegio vacío por haber esperado el bus por más de una hora. Sentí una alegría inmensa al ver a la niña Andrea, ya que la vi con su amiga Mariana y la última vez que la vi ella estaba llorando porque me dijo que nadie quería ser su amiga.

Los niños allá me ven como su hermano mayor, en esta oportunidad estuve sentado en la mesa de las niñas de 4 años. No sé qué tienen esas niñas que hace que yo esté pendiente de ellas, las quiero a todas como si fueran mis hermanitas y creo que ese sentimiento en mí se ha visto reflejado en mi hermana Valentina, ya que últimamente soy mucho más cariñoso que antes. Hubo un momento en el que Mariana con la niña Abigail se pelearon por un borrador si no me equivoco, lo que pasó es que en ese momento viví la experiencia de liderar con inspiración, porque hice que ambas se disculpen y se den un abrazo juntas como amigas que eran. Me gustó mucho que me llamen señor conejo, no sé por qué, pero me hace recordar a esas cuatro niñas. También puedo evidenciar que lideré con inspiración en el momento en el que niño Valentino le pegó a su amigo Jesús, entiendo que como son niños no saben controlar sus emociones y por más que Valentino le haya mordido a su amigo Jesús, no lo hizo a agrede. Ambos al final se dieron la mano como amigos, le enseñe a Valentino a que no se le debe pegar a nadie y entre él y Jesús me dieron un abrazo.
En esta sesión me sentí muy feliz al ver a los niños riendo y jugando demasiado pero siempre llevando la clase en mano, por ejemplo en la dinámica de los dados ellos tenían que correr hacia mi o hacia mi compañera Nicolle según correspondiera el caso. La única regla era que tenían que decir “I like the color red” o “I like the color Green”. Me divertí mucho con este juego y lo que más rescato es que fue el trabajo en comunidad, compartí mis talentos con mis compañeros, como por ejemplo el de tener buena puntería para tirar el dado lejos y le caiga a un compañero y no se caiga al suelo.

Hay algo que espero recordarlo para siempre, que por primera vez me sentí completamente un profesor, porque yo fui el encargado de corregir las prácticas. A partir de esto pude tener esa experiencia que me hizo ver la dificultad que tienen los profesores para corregir las prácticas debido a que tienen que ser justos aunque tenga que desaprobar a un alumno que quiera mucho.  Con todo esto que viví este día y los anteriores, pude darme cuenta que al momento de escuchar la opinión de otras personas  acerca de ti, puedes hacer mejor las cosas y cambiar eso defectos que tienes, ya que si tú quieres cambiar el mundo, primero tienes que cambiar tú mundo.
                                           







viernes, 6 de junio de 2014

VISITA A LA CASA DE REPOSO - EN RUMBO DE UNA AVENTURA DIFERENTE

Hoy viernes 6 de Junio, decidí empezar una aventura diferente, esta vez no fui a Llanavilla a estar con los niños, que poco a poco los estoy viendo como mis propios hermanos menores, sino fui a la casa de reposo junto a unos compañeros de 4to A que me dijeron para ir y esa idea me conmovió.
En un primer lugar me gustó la idea de cambiar de ambiente, me refiero a que en otra oportunidad me gustaría volver a visitar la casa de reposo e ir a también a la casita de la paz, no ayudar solamente a los niños de Llanavilla, sino ir repartiendo alegría y liderazgo a las personas que lo necesitan.
Apenas terminó el colegio a las 3 y media, yo con mi grupo de compañeros de otro salón fuimos en combi a la casa de reposo, llegamos a las cuatro en punto. Simplemente al entrar, sentí la misma sensación que sentía cuando iba a visitar a mi abuelo, que en paz descanse, cuando lo veía sentado viendo la televisión con un pan y servilletas en la mano. A partir de ese momento, deje mis cosas a un lado y fui con mis compañeros a hablarle a una anciana, no recuerdo muy bien su nombre pero escuché algo de ella que me dolió en el alma y por si fuera poco me sentía un poco triste por ella. Ella mencionó lo siguiente: “Mira Jaime (otro anciano) han venido mis amigos, ellos son mis amigos, mis amigos”. Con aquello escuche de ella deduje que ni una persona la venía a visitar a parte de nosotros, y que ella como todo ser humano, necesita de amor y cariño, porque ¿quién puede vivir sin ser amado? Otro cosa que me sorprendió de ella fue que le pregunté si tenía familiares, y me respondió que sí, pero no la venían a visitar. ¿Hasta qué punto podemos decir que la casa de reposo es el mejor hogar para las personas de la tercera edad? Con solo haber vivido una tarde con los ancianos de la casa de reposo, puedo decir que no es el mejor hogar, no digo porque los traten mal, sino es que en un hogar siempre deber reinar la alegría y calma, cosa que no hay, porque están los ancianos que sufren al ver que las personas, sus familiares no los visitan, y nos ven a nosotros como sus grandes amigos. Sentí una de las siete experiencia de aprendizaje de ciudad de dios, que fue la de buscar la verdad y actuar con coherencia, porque cómo es posible que haya gente que no pueda atender a personas de la tercera edad, y dejarlos prácticamente abandonados en una casa de reposo, en que lo único que hacen es visitarlos cada cierto tiempo, y eso si es que los visitan frecuentemente.
Fue un placer enorme haber conocido a varios ancianos, en especial a Don Pablo que en el momento que lo vi sentí una corriente eléctrica que pasaba por mi cuerpo porque pensé que era mi abuelo. Don Pablo era un anciano que era ciego, pero a pesar de eso tenía un buen sentido del tacto. Me gustó mucho conversar con él, porque tuvimos las mismas clases de conversaciones que tenía con mi abuelo, que era acerca del fútbol. Algo que él me dijo y que hasta ahora lo recuerdo fue “Un hincha es aquel que siempre va a ver a su equipo aun así juegue mal o juegue bien”. Estas fueron unas bonitas experiencias en una parte. Él era hincha del Municipal y me dio ganas de prometerle que le traería una camiseta de su equipo preferido. Pude trabajar un pilar del colegio, que es la trascendencia y es que el señor Pablo me dijo que no había hablado con alguien diferente que no sea el compañero de su cuarto desde hace mucho tiempo.

Por otro lado tuve la oportunidad de hablar con una ancianita que sufre de Alzheimer, que me confundió probablemente con uno de mis compañeros de la sección de 4to A. Me pareció muy graciosa, a pesar de su enfermedad, aunque ella no lo sabe, sabe llevar tranquila su vida en la casa de reposo. Aunque así como los demás ancianos, ella también siente pena por haber estado ahí y no al cuidado de sus hijos. Sentí una experiencia de ciudad de Dios que fue la de Sentir con la Iglesia y el mundo porque me sentí un poco apenado con el sufrimiento que llevan en el fondo estas personas, y por esa razón me gusta ayudarlos, me gustó haberme puesto a su servicio y compartir algo por lo menos una tarde. En esta visita a la casa de reposo me quedo con una cosa, y es que aprendí a valorar más a mis abuelos, a tus padres, en este caso más a mis abuelos, porque no los visito como lo hacía antes, sé que ellos son grandes personas y me quieren mucho a mí, y debo darles tiempo a ellos para aunque sea preguntarles cómo están, ya que el día que ellos no estén conmigo en este mundo, sé que me harán falta y yo desde aquí no podré hacer nada.

CAS - FERIA INTERNACIONAL DE UNIVERSIDADES 2014

El día lunes 26 de mayo, mi profesor de empresa y gestión nos avisó que se iba a realizar una feria de universidades para los colegios que tienen el programa del diploma organizada por el mismo Bachillerato Internacional. Este evento se iba a dar en mi colegio, San Agustín, este viernes 30 de mayo. A partir de ese momento que nos informaron acerca de que los alumnos podrían formar parte de una actividad ese día, algo en mí causó un gran interés por participar.  Tal que llegue al punto de inscribirme voluntariamente a formar parte de los chicos de encuesta CAS, que consistía en hacer unas cuantas preguntas a los alumnos de los otros colegios acerca de cómo era su actividad de responsabilidad social. No perdí mucho mi tiempo, y decidí inscribirme, porque presentía que la experiencia que iba a vivir de conocer nuevas personas iba a ser única. A medida pasaban los días de la semana, algunos de mis amigos comentaban que entrevistar a personas de otro colegio, en mi caso, entrevistar a chicas sería como una oportunidad de hablar no solamente de 5 preguntas de la encuesta, sino de entrar en confianza para que en algún momento nos inviten a las reuniones de sus colegios. No voy a negarlo que me pareció una buena idea, es más, comencé hasta practicar como yo le iba pedir su  cuenta de Facebook y fue el momento donde me pregunté ¿Hasta qué punto puedo yo actuar con coherencia en mis acciones? Y es que jamás había actuado con coherencia en cosas que no tenían nada que ver con mis notas, hasta que el día miércoles 28 de mayo, me enteré que participar en los eventos del Bachillerato Internacional me permitía hacer una bitácora CAS, que sería muy importante para mí ya que esa bitácora sin duda alguna será una de las ocho que presentaré a finales del programa del diploma.
Llegó el día del evento, viernes 30 de mayo, y me sentía un poco emocionado por ya empezar a compartir momentos con alumnos de otros colegios. Sin embargo, también había un poco de timidez en mí ya que tenía miedo de que me dijeran que no querían responder la encuesta. Pero mostré perseverancia y compromiso personal en mis actividades, y aunque deduje que habría alumnos que se lo iban a tomar a la broma, y comencé a plantear pequeñas reacciones de buena manera, como por ejemplo tratando de no seguirles la corriente, sino cortándole la encuesta y agradeciéndoles por su colaboración. A pesar de eso tuve compromiso personal con mis actividades personales, ya que por más de haber tenido esos pensamientos pequeños días anteriores no decidí cambiar de opinión, ya que yo soy una persona segura de lo que quiere llegar y de lo que quiere hacer.
Alrededor de las 3 y media de la tarde, ya era salida y hora de empezar a hacer las encuestas, pero antes de eso todo el grupo de voluntarios a participar del evento nos reunimos en el pasadizo central junto al profesor Piero Vinces, quien nos indicó acerca de la labor que tenía cada uno y mencionó que esto era un trabajo en equipo, y le di la razón porque pude observar que yo colaboré con mi colegio al representarlo en esta actividad donde yo iba a compartir experiencias de CAS con otros alumnos de otros colegios. En esta experiencia viví el pilar de trascendencia, ya que un alumno del  Abraham Lincoln me comentó que su colegio iban a un lugar donde jugaban con los niños, no recuerdo muy bien su nombre, pero me gustó que haya dicho lo siguiente “Cuando los veo a veces me da ganas de pedirle perdón a Dios por no darle gracias de lo que tengo”. Causó una sensación de ansiedad en mí de que ya sea sábado 31 de mayo, ya que ese día iba a tener una visita a Llanavilla e iba a volver a ver a mis niños, especialmente devolverle el saludo a Alex, que me mandó saludos la otra vez que yo no pude ir mediante un compañero mío.
Por otro lado, al estar comenzando mi labor de encuestador, me acordé que no sólo iba a pasarme todo el rato encuestando, sino que quería informarme acerca de algunas universidades que tengan algún convenio con el Bachillerato Internacional. Así que planifique y dispuse de tiempos mis actividades, en otras palabras, me di tiempo para averiguarme en las universidades acerca de la carrera que yo quería seguir, que era Economía.
Me gustaría participar otra vez de estos tipos de eventos que realiza el Bachillerato Internacional, pero los próximos que vienen son el intertok y el intercas. Con respecto a esos eventos, me hubiera gustado participar en ambos, pero ahora solamente me queda la oportunidad de participar en uno que es la intercas. Puesto que en el intertok ya quedaron los 12 participantes de los cuales según mi profesor de Búsqueda de la verdad estuve muy cerca de entrar y por un tema de liderazgo no me tomaron en cuenta.

Ese sentimiento de frustración que sentí por enterarme de haber estado muy cerca y no lograrlo, me arruino el día por completo. Pero al enterarme que quedaba otro evento, que era el intercas, decidí dar más de mi parte. Como ya mencioné antes, este evento marcó una trascendencia en mí, ya que compartir experiencias con otros chicos de otros colegios, me reanimó de volver a querer participar en otros eventos organizados por el Bachillerato Internacional dado que en el intercas van los cuatro mejores alumnos en ese curso y participan de un campamento con los mejores cuatro de los otros colegios.

Quinta Jornada :)

Sábado 31 de mayo, estaba preparado para ir a una aventura más. Con mis amigos había preparado una gran sesión, por lo menos eso era lo que yo pensaba al ver a mi comunidad tan segura de lo que iba a hacer en Llanavilla. Días previos a la sesión, yo con mi grupo nos reunimos dos veces para coordinar algunas actividades. Este curso de ciudad de Dios me ha ayudado a ser más comprometido con mis propias cosas, por ejemplo antes no era así, no quiero decir que antes no me importaba nada, sino que ahora motivo a otras personas a que vivan las mismas experiencias que yo, trato de hacer un poco de liderazgo. Eso se llama trabajo en comunidad. Un caso en mi comunidad fue que mi compañero Fabrizio no iba a las reuniones de ciudad de Dios, y yo junto con mis demás compañeros hablamos con él, porque queremos que él descubra y sienta esta experiencia linda que es estar y pasar un buen rato con los niños enseñándoles algo que no le durará una semana solamente, sino para toda la vida. Trato de ejercer autoridad con madurez y siempre cuando se trata de alguna reunión para coordinar algo sacrifico mis tiempos personales para comunicar mis ideas y emociones con mi comunidad.
El mismo día que íbamos a ir a Llanavilla, en la mañana después de la catequesis de confirmación fui con mis amigos que también iban a ir a ciudad de Dios a almorzar al Mc Donalds, para pasar un rato juntos antes de la actividad y hablar acerca de cómo estaba cada uno y qué planes tenía para más tarde. En una de esas conversaciones que tuvimos, conocí un poco más de ese amigo que lo veía todos los días pero que jamás había tenido la oportunidad de decirle cómo iban las cosas en su casa. Aquella conversación hasta ahorita la sigo recordando porque yo le pregunté qué era lo que no le gustaba de mí y el me respondió con total honestidad. Lo dijo de buena de manera y es por eso que pude adquirir una mayor conciencia de mis propios defectos y habilidades y por qué no de mis propias acciones, ya que a veces yo soy muy impulsivo y no sé controlarme en situaciones críticas.
Por otro lado, aparte de pasar un momento divertido junto a mis amigos, me despeje de muchas cosas, porque casi toda esa semana me la había pasado estudiando y haciendo tareas, pude relajarme a partir de ese pequeño compartir con mis amigos. En esta acción yo identifiqué uno de los pilares de enseñanza del Colegio San Agustín, que fue la trascendencia, ya que hace tiempo no me sentía tan libre de expresarme, de contar mis problemas con mis amigos. Algo que aprendí en esa semana fue poner los osos sobre la mesa, y es que si no vemos todo nuestro alrededor se nos hará difícil trabajar. En otras palabras, no preocuparte por ti mismo solamente, sino por los demás, porque quien sabe que es lo que la otra persona estará pasando.
A medida iban pasando los minutos, ya faltaba poco para que todos los alumnos que iban a ir ciudad de Dios se reunieran en el estacionamiento. Sin embargo, algo inesperado pasó, y es que el bus con el que íbamos a ir no llegaba y no nos quedó más que esperar. Entre tanto esperar y esperar, ya nos habíamos retrasado media hora. Pero a partir de eso, creo yo que no se desperdició el tiempo ya que ese tiempo lo usamos en pasar tiempo en comunidad y otros para ensayar sus sesiones que iban a hacer.

Finalmente, el bus llegó después de más de una hora de haber estado esperando, nosotros subimos y fuimos en rumbo a Llanavilla con la ilusión de hacer nuestras sesiones lo más rápido posible o de lo contrario nos podíamos retrasar sólo por haber salido tarde. A consecuencia de eso, pasó algo que me chocó demasiado, que cuando llegamos no encontramos a ni un niño y me puse a pensar como ellos habrán estado aquí esperándonos hasta que nosotros viniéramos todos aburridos y tal vez con molestias. Sin embargo, me di cuenta que este curso ciudad de Dios no solo está hecho para vivir experiencias buenas, sino también malas y a partir de eso aprender de ellas. Ese día al subirme al bus para regresarme al colegio, me sentí que me estaba yendo con las manos vacías y me daba mucha lástima no haber hecho mi sesión como yo la esperaba. Otra cosa que también aprendí a partir de esto, fue que el problema de la demora del bus no fue culpa de nadie de nosotros, sino de la empresa misma, y es que en una comunidad no se trata de echar la culpa a alguien, sino de buscar una solución juntos para solucionar el problema. En esta experiencia solo me queda decir que cuando tengas un problema, o haya una situación que afrontar en comunidad, no busquemos responsables, porque haciendo eso no ganamos nada, sino hacemos que poco a poco nuestra comunidad se aleje. Un buen trabajo individual es genial, pero un trabajo en comunidad es maravilloso.