Hoy Sábado 7 de junio, era hora
de ir por una aventura más junto a los de niños de Llanavilla. Días previos al
sábado donde íbamos a ir a ciudad de Dios, yo junto con mi mini comunidad
tuvimos dos reuniones. Una para coordinar lo que íbamos a hacer y otra para
hacer feedback. Pero ¿Qué rayos es feedback? Es una de las cuestiones que
tenía, es decir siempre había escuchado de eso pero nunca tuve la oportunidad
de estar presente en uno y no tenía esa experiencia de hablar en comunidad
acerca de la sesión del día ya que mi mini comunidad tiene clases de inglés de
corrido, no como los demás que tienen solo una hora de clases debido a que
enseñan español, inglés, matemática.
A partir de esto, pude vivir una
experiencia más, que es la de conocerse, aceptarse y superarse. Acepte mis
debilidades pero también pude ver mis fortalezas y todo gracias por vivir estos
lindos momentos con los niños y en comunidad. Cabe resaltar que también todo
esto lo del feedback hizo que viviera uno de los pilares del aprendizaje del
colegio, que es la trascendencia ya que es un momento en los que nosotros
podemos analizar cómo vamos trabajando en comunidad.
Por otro lado, ya era el día
sábado y en donde teníamos que poner en práctica todo lo que habíamos
planificado. No tuve oportunidad de almorzar junto a mis amigos pero el hecho
de reunirnos en el tablazo hizo que viviera un momento que por algún momento
fue incomodo pero que después se volvió en un momento agradable ya que por solo
ir a ciudad de Dios, hizo que tuviera una conversación con una persona con
quien hace tiempo no hablaba por algún problema que tuvimos en el pasado. Sin
embargo, ella y yo tuvimos la oportunidad de hablar un momento en donde ella me
habló de las actividades que iba a hacer al llegar a Llanavilla y recíprocamente.
En base a esto, pude darme cuenta que puedo tener más confianza en mí mismo en
hablarle a una persona con quien tuve un problema y me acordé de mis amigos que
me dijeron que tengo la virtud de romper el hielo. En otras palabras me di
cuenta que puedo desarrollar nuevas habilidades como la que acabó de mencionar,
y digo desarrollar, porque no todas las personas tienen el valor de hablar de
un problema que lo atormenta desde hace tiempo.

En fin y al cabo, llegamos a
Llanavilla. Al momento de llegar me sorprendí ya que con solo pisar el suelo de
aquel lugar comencé a imaginarme cuántas experiencias más iba a tener. Dicho y
hecho, vi a mis pequeños después de tiempo porque vale recordar que la vez
pasada tuve una experiencia no tan buena al ver el colegio vacío por haber
esperado el bus por más de una hora. Sentí una alegría inmensa al ver a la niña
Andrea, ya que la vi con su amiga Mariana y la última vez que la vi ella estaba
llorando porque me dijo que nadie quería ser su amiga. Los niños allá me ven como su hermano mayor, en esta oportunidad estuve sentado en la mesa de las niñas de 4 años. No sé qué tienen esas niñas que hace que yo esté pendiente de ellas, las quiero a todas como si fueran mis hermanitas y creo que ese sentimiento en mí se ha visto reflejado en mi hermana Valentina, ya que últimamente soy mucho más cariñoso que antes. Hubo un momento en el que Mariana con la niña Abigail se pelearon por un borrador si no me equivoco, lo que pasó es que en ese momento viví la experiencia de liderar con inspiración, porque hice que ambas se disculpen y se den un abrazo juntas como amigas que eran. Me gustó mucho que me llamen señor conejo, no sé por qué, pero me hace recordar a esas cuatro niñas. También puedo evidenciar que lideré con inspiración en el momento en el que niño Valentino le pegó a su amigo Jesús, entiendo que como son niños no saben controlar sus emociones y por más que Valentino le haya mordido a su amigo Jesús, no lo hizo a agrede. Ambos al final se dieron la mano como amigos, le enseñe a Valentino a que no se le debe pegar a nadie y entre él y Jesús me dieron un abrazo.

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